Sobre el doctrinarismo en el Partido.

Lamentablemente cada vez es más común o por lo menos más público, debido al auge y aumento de la difusión de internet, grupúsculos de “comunistas” cuya elaboración se reduce a copiar y pegar citas mutiladas y sacadas de contexto para justificar tropelías antimarxistas de todo tipo, aunque esta desviación del marxismo haya tenido un auge en la actualidad no es algo nuevo, ya los clásicos del marxismo escribieron sobre este fenómeno, sobre esta desviación ideológica, a la que le dieron el nombre de doctrinarismo.

El doctrinarismo surge en elementos inestables, cuyo ego enmascara su incapacidad y falta de formación, en sujetos que no comprenden bajo ningún concepto la esencia del marxismo, su esencia transformadora, y lo entienden como un panegírico de construcciones artificiales fruto de la separación que hacen de teoría y práctica, no comprenden que la teoría no es entendible sin la práctica, que solo con su proceso de formación (mutilación e incapacidad de comprender el marxismo) no van a dejar de ser nunca unos peleles de la burguesía que nunca llegarán a combatir.

Son aquellos que ante el primer atisbo de represión, por pequeño que sea se encierran en su doctrinarismo, para intentar justificar su decepcionante actitud, sujetos así fueron coetáneos de Marx, de Lenin y Stalin y también los tenemos en la actualidad, el Partido Comunista debe tener una actitud inflexible con este tipo de personas, ya que su desviación es infecciosa y puede convertir al Partido en algo inofensivo, pueden esconder con sus parafraseos y citillas de figuras revolucionarias los principios metafísicos más reaccionarios, aunque estén disfrazados de marxismo-leninismo.

El uso de citas amputadas y sacadas de contexto sobre asuntos generales de nuestra ideología no puede sustituir el análisis concreto de la situación concreta y cambiante, a la hora de trazar nuestra táctica de acuerdo a nuestras condiciones materiales, de acuerdo a nuestra correlación de fuerzas ante el enemigo de clase.

El doctrinarismo lleva a actitudes infantiles, que pueden parecer a simple vista izquierdismo, pero que en realidad son derechismo del más rancio, lleva a la incomprensión de las posibilidades de acción y lucha del Partido, (1) legales, semilegales, postrando al Partido ante la reacción o claudicando en el peor de los casos. No comprenden que hay que adaptarse a las condiciones materiales, que para pasar de A a B hay fases intermedias, y que la preparación de un Partido es un trabajo arduo y difícil. No saber percibir la necesidad de este trabajo es caer en la socialdemocracia de la II Internacional, en la destrucción del Partido, en el revisionismo más casposo.

Los marxistas-leninistas debemos combatir el doctrinarismo con todas nuestras fuerzas, este suele actuar de la mano del dogmatismo, es necesario que formemos a los cuadros del Partido Comunista de tal manera que sepan detectar esta desviación para poder combatirla con todas nuestras fuerzas. La supervivencia del Partido irá en ello.

 

Tomás Garante.

 

Notas:

  1. Elena Ódena. Escritos políticos. Fortalecer en la práctica el marxismo-leninismo, exige acabar con el doctrinarismo y el dogmatismo.
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