Deporte y Marxismo.

El deporte en el capitalismo.

Dentro del sistema capitalista, en el estado capitalista el deporte está al servicio de la clase dominante, la burguesía. Es un instrumento en sus manos que refleja y perpetúa la división de clases, el dominio de la burguesía sobre el proletariado. El deporte es un reflejo de la realidad social que vivimos y de las fuerzas sociales que la dirigen, es un instrumento utilizado al servicio de la superestructura dominante, un producto lógico de la infraestructura actual, de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales de producción existentes.

El deporte, a través de las grandes estructuras que construye el estado, facilita integrar a las masas dentro del aparato estatal, ayudando a mantener el dominio y hegemonía de la burguesía. Esto es posible debido a que el deporte es parte de la cultura, como lo puede ser el cine, la música o el baile, lo cuál facilita la capacidad de influencia en las masas.

En el deporte moderno capitalista se prioriza la mercantilización, la obtención de beneficios, la priorización del logro de grandes resultados. Grandes hazañas que fomentan el individualismo y la elitización, creando una especie de héroes, de dioses a los que adorar: inalcanzables, gente a la que imitar, envidiando su fama y dinero, proyectando en la clase obrera todos los conceptos e ideas degeneradas y putrefactas de la burguesía, la concepción capitalista del deporte pervierte y destruye a la juventud.

Los deportistas son tratados como ganado, explotado hasta sacar de ellos todo lo que el capitalismo necesita para tirarlos a la basura en cuanto no sirvan para lograr sus objetivos, se da más importancia a su imagen que a la práctica deportiva: los anuncios, la publicidad… son unos de los pilares de la visión capitalista del deporte.

A partir de la “neutralidad” del deporte capitalista se hace una gran labor de alienación en la sociedad, se crea una especie de felicidad alienante en la población, mitigando los verdaderos problemas que afectan a la clase obrera, haciendo que solo piensen en el pan y circo que se les ofrece en vez de pensar en como solucionar de raíz sus problemas como clase explotada.

Deporte desde una perspectiva de clase.

Históricamente el movimiento obrero y los Partidos Comunistas han combatido esta idea burguesa del deporte, ya en su día se organizaron multitud de clubs obreros, incluso ligas de futbol o baloncesto alternativas a las oficiales capitalistas, en las que los valores que se reivindican son los valores obreros del deporte.

Igualmente se organizaron Olimpiadas Obreras que rivalizaban con las oficiales de las élites, las olimpiadas obreras de Barcelona no fueron un éxito debido al estallido de la guerra civil, pero anteriormente se celebraron en Fráncfort, Viena y Amberes.

Debemos apostar obviamente por el socialismo, porque en él es donde de verdad, como explicaré en el próximo apartado, podremos romper con esta concepción capitalista del deporte. Pero hasta entonces no debemos dejar relegada esta parte de la lucha de clases, que es la lucha por la cultura obrera, debemos confrontar contra los valores del mercantilismo del deporte, debemos apostar por un deporte de base, accesible para todos en el que se prime la cultura física, el compañerismo, la empatía, el trabajo en equipo, la realización como persona frente al dinero y al elitismo burgués.

El deporte debe ser una de las bases de la educación de toda persona, porque se necesita una educación integral y no solo intelectual o solo física como se promueve en el capitalismo, debe ser algo al alcance de todo el mundo, de forma gratuita. Debemos fomentar la creación de espacios obreros, clubs y sociedades deportivas obreras, ligas y competiciones obreras alejadas del negocio y la degeneración de la burguesía.

Podemos ver como se trata como a animales a los deportistas, les llevan a extremos en los que tienen que llegar a drogarse para mejorar sus resultados, ¿esa es la cultura que queremos que tenga nuestra juventud? No, claro que no.

El deporte es algo esencial para el crecimiento y formación de una persona, los soviéticos usaban el lema “Fizculthura”, tenían una cultura física, querían una sociedad en la que la juventud creciera sana, alejada de vicios burgueses como las drogas, el alcohol, el tabaco y se centraran en tener una vida integra, con fortaleza mental y física, que aprendieran lo que es la disciplina, la voluntad y la fortaleza, aprendiendo a respetarse a si mismos y a los demás.

El deporte en el socialismo.

Siempre que se habla de los grandes logros del socialismo, especialmente los revisionistas. Se habla de las marcas y grandes figuras del deporte, pero en el fondo están dejándose llevar por la forma de concebir el deporte de la burguesía: creen que los mayores logros deportivos de un país son las medallas y marcas que se consiguen, pero esto es algo totalmente alejado de la realidad.

Los mayores logros del socialismo en cuanto al deporte no son las marcas ni los “héroes”, es la socialización del deporte. Es hacer llegar el deporte, cualquier modalidad a cualquiera, hacer accesible el deporte a todo el mundo, independientemente de sus estatus social o de sus capacidades físicas o técnicas. Es integrar al deporte en la cultura popular de forma absoluta, es tener organismos estatales que rijan todo el deporte que ahora es de base y permitir que las personas desarrollen el máximo potencial, teniendo instalaciones deportivas de uso público, existiendo también centros de alto rendimiento estatales, es decir, accesibles por parte de cualquiera.

Eso sí, un deportista de “elite” (pues ya no lo es), de alto rendimiento, tiene al deporte como su oficio, es cierto, pero es un obrero más, una persona que trabaja al servicio de su país y que vive como una obrero más, no es un figurilla que vive del cuento y es un millonario mimado por las empresas como puede ser en la actualidad Messi o Piqué. Y cuando se retire por edad seguirá trabajando formando a otras personas al servicio del estado, seguirá siendo un obrero más del país.

El deporte en el socialismo se convertirá en algo fomentado desde los pioneros, pasando por la escuela y por todo el desarrollo formativo de una persona, el deporte se convertirá en un derecho legítimo de toda la clase obrera.

Juan Mesana.

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