EL SURGIMIENTO DEL MOVIMIENTO OBRERO EN RUSIA Y LA CONSTITUCIÓN DEL POSDR.

Abolición de la Servidumbre y surgimiento del Capitalismo durante la segunda mitad del s. XIX.

Antes de empezar a analizar cómo surgió el Movimiento obrero en Rusia, hay que analizar su base material, es decir el surgimiento del capitalismo ruso, y cómo empieza a surgir el proletariado ruso, y cómo debido a las contradicciones del modo de producción capitalista, empezó a tomar conciencia de clase y de su papel histórico.

En 1861, debido a las contradicciones surgidas dentro del caduco modo de producción feudal que estaba instaurado en Rusia, el gobierno zarista se vio obligado a abolir el régimen de servidumbre. Ello no provocó que los campesinos dejasen de estar explotados por los terratenientes, sino que las relaciones sociales de producción cambiaron pasando de la servidumbre a un trabajo asalariado que se encontraba todavía en una forma primitiva.

Mediante la reforma de 1861, los campesinos fueron obligados a pagar a los terratenientes por su liberalización de la servidumbre un precio extremadamente alto, alrededor de 2.000 millones de rublos, según los cálculos de Lenin. A pesar de que aparentemente los campesinos tenían la condición de “libres” tras la abolición de la servidumbre, ya que no se le podía vender o comprar como si fuese un objeto, el campesinado estuvo explotado de una manera infinitamente mayor.

Los restos del sistema feudal, los pagos que tenían que hacer por su liberalización a los terratenientes, el aumento de impuestos que tenían que pagar al estado y las nuevas formas del trabajo asalariado, provocó un empobrecimiento extremo del campesinado, en el que se conformaban cada vez más nítidamente dos clases: los Kulak (terratenientes) y los campesinos que no tenían nada más que su fuerza de trabajo, a los que Lenin denominó proletarios o semiproletarios de la aldea.1. Muchos de estos campesinos arruinados se dirigieron a las ciudades importantes de Rusia, donde se empezaba a desarrollar la industria capitalista, añadiéndose a las filas de la clase obrera que estaba surgiendo en Rusia.

El desarrollo de la industria capitalista surgió en la década de los 70 y 80, pero fue en la década de los 90 donde se produjo el gran auge de la industria. La creación de una extensa red de ferrocarriles por toda Rusia conllevó el desarrollo de la industria metalúrgica, minera y la de combustibles. A pesar de este desarrollo, Rusia se encontraba económicamente muy atrasada en comparación con los países capitalistas de Europa Occidental. A finales de esta década alrededor del 75% de la población seguía trabajando en el campo, mientras que el 25% restante trabajaba en la pequeña y gran industria, conformado en una suma importante por capital extranjero en el comercio y en el transporte ferroviario y marítimo2.. Es decir, Rusia seguía siendo un país poco desarrollado económicamente, de carácter pequeñoburgués, en el que predominaba la explotación campesina individual

Los pueblos y naciones no rusas, que conformaban la Rusia zarista se encontraban explotados y sometidos. Casi todos los cargos públicos estaban ocupados por rusos, el ruso era la lengua obligatoria en las instituciones. Estaba prohibido utilizar su lengua en periódicos o revistas, o enseñarla en la escuela. Todo movimiento nacional era aplastado a sangre y fuego por parte del zarismo.

El movimiento obrero, que en esas fases temprana de desarrollo carecía de conciencia de clase, empezó a surgir en la década de los 70 y 80. Su lucha se centraba en las multas, estafas y engaños que llevaban a cabo los capitalistas y los funcionarios del estado. A finales de la década de los 70 aparecieron las primeras asociaciones obreras como la “Unión de Obreros Rusos del Norte”, esta década fue el momento de las primeras huelgas por los derechos económicos de los obreros.

En los 80 apareció el primer grupo marxista ruso denominado “Emancipación del Trabajo” y dirigido por G. Plejanov, que teniendo en cuenta las condiciones existentes en Rusia en la década de los 80, realizó una gran difusión del marxismo, totalmente desconocido para la mayoría de los revolucionarios rusos. Antes de la aparición de Lenin, los revolucionarios rusos eran partidarios de la teoría populista. Esta corriente, totalmente antimarxista y reaccionaria, que llevó a cabo una actividad saboteadora con la difusión del marxismo, afirmaba que:

  • El campesinado era la clase avanzada de la sociedad, negando así el papel hegemónico de la clase obrera, como clase más avanzada y consecuente dentro del capitalismo.
  • El zarismo podía derrotarse a través de revueltas campesinas, negando así la revolución democrático burguesa, que se desarrolló más tardíamente en Rusia y puso fin al Zarismo; y renegando de la alianza entre el Proletariado y el campesinado en dicha etapa de la Revolución.
  • Que el capitalismo era un fenómeno casual en Rusia, y que podría ponérsele freno a su desarrollo, negando el materialismo histórico y las leyes objetivas que rigen el desarrollo de la sociedad.
  • Que el “socialismo” se desarrollaría a través de la germen (pequeña organización similar a la aldea, típica de la sociedad feudal) y no a través de la dictadura del proletariado.

La teoría populista no fue apoyada por las masas. Debido a esta falta de apoyo, los populistas empezaron a cometer atentados como el asesinato del zar Alejandro II. Este terror individual, partía de la teoría populista de que el desarrollo de la sociedad depende de unos cuantos “héroes activos” en contraposición a la “multitud pasiva”, que no puede nada más que seguir ciegamente a los héroes. Esta actividad de terrorismo individual renegaba de realizar una actividad revolucionaria dentro de las masas y negaba la lucha de clases como motor de la historia.

El grupo de “Emancipación del Trabajo” realizó una lucha contra dicho populismo, sabiendo que solo luchando contra este podría triunfar el marxismo en Rusia. Aun así hay que ser conscientes de que Plejanov y el grupo de “Emancipación del Trabajo” predicaban concepciones antimarxistas, lo que conllevó posteriormente a que formaran parte de los mencheviques. La tarea de aniquilar a los populistas correspondió a Lenin.

 

Primeros pasos de Lenin en el Movimiento obrero revolucionario.

Aunque Lenin participó durante su etapa universitaria en el movimiento estudiantil, sus primeros pasos dentro del movimiento obrero ruso fueron en la década de los 90, en San Petersburgo. Allí fundó la” Unión de Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera”, que a pesar de lo que proclaman los reconstitucionistas, tenía la misión de unir la Unión de Lucha con el movimiento obrero.

“Lenin trazó a esta “Unión de Lucha “ la misión de vincularse más estrechamente con el movimiento obrero de masas y dirigirlo políticamente. Propuso pasar de la propaganda del marxismo entre el número reducido de obreros avanzados congregados en los círculos de propaganda, a la agitación política candente entre las grandes masas de la clase obrera. Este viraje hacia la agitación de masas tuvo una importancia muy grande para el desarrollo posterior del movimiento obrero en Rusia…. Bajo la dirección de Lenin, la “Unión de lucha por la emancipación de la clase obrera”, combinaba la lucha de los obreros por sus reivindicaciones económicas -mejoramiento de sus condiciones de trabajo, limitación de la jornada de trabajo, aumento de salario, etc.- con la lucha política contra el zarismo. La “Unión de lucha” educaba políticamente a los obreros”.3.

El ejemplo de la unión de estos círculos marxistas en la “Unión de lucha” que se llevó a cabo en San Petersburgo, fue tomado como ejemplo en otras zonas de Rusia. Lenin afirmaba que este era el primer paso para la constitución de un partido revolucionario que dirigiera el movimiento obrero.

En este periodo surgieron los economicistas dentro de las asociaciones marxistas. Estos fueron los primeros oportunistas y revisionistas que se infiltraron dentro de las organizaciones marxistas rusas.

A pesar de la lucha que llevó el grupo de “Emancipación del trabajo” el populismo seguía atrayendo a una parte del movimiento juvenil revolucionario de Rusia. Lenin comprendía que para una implantación amplia del marxismo y la creación de un Partido Revolucionario dentro de Rusia era necesario aplastar ideológicamente al populismo, con el fin de apartar a los sectores revolucionarios que seguían esta teoría antimarxista.

Con este objetivo Lenin a finales de las década de los 90, dedicó sus principales obras a destruir esta corriente. Entre ellas destaca ¿Quiénes son los amigos del Pueblo y como luchan contra los socialdemócratas? En ella ridiculizó la teoría populista, desenmascaró su carácter reaccionario burgués y prozarista, apostó por la constitución de un partido Revolucionario de toda Rusia, y empezó a trazar las líneas de alianza entre el campesinado y el proletariado en la Revolución Democrática.

En esta época en la que el marxismo empezó a cobrar fuerza dentro de la Rusia zarista y en especial dentro del movimiento obrero revolucionario que surgía en Rusia, aparecieron los marxistas legalistas. Estos no fueron más que intelectuales burgueses que intentaron aparentar ser revolucionarios en los artículos que publicaron dentro de las revistas legales. Sus escritos que pretendían camuflarse como marxistas renegaban de todo el carácter revolucionario del marxismo; renegaban de la toma de poder mediante la revolución proletaria y la instauración de la dictadura del proletariado. Su represente principal fue Struve.

Muchos de ellos conformaron más tarde el partido político Kadete, partido de la burguesía liberal y durante la Revolución rusa formaron parte de la reacción burguesa, convirtiéndose muchos ellos en guardias blancos.

En 1898 algunas “Uniones de Lucha” entre las que destacan las de Petersburgo, Moscú, Kiev y el “Bund” realizaron el primer congreso del POSDR en Misnk, con el objetivo de crear un único partido en Rusia. A este congreso asistieron 9 delegados, cabe mencionar la ausencia de Lenin por encontrarse deportado en Siberia.

Este congreso adoleció de muchos defectos, pues no hablaba de la clase obrera como la clase más avanzada y hegemónica, la necesidad de la conquista del poder político, la instauración de la dictadura del Proletariado, ni los aliados del proletariado durante las etapas de la revolución. No consiguió crear una dirección central única, sino que los grupos o círculos marxistas siguieron actuando independientemente en la práctica e ideológicamente. Tampoco desarrollaron unos estatutos y documentos del partido.

Estos errores fueron uno de los motivos por el que se propagó dentro del movimiento obrero y dentro de los círculos del partido el economicismo. Aun así, hay que destacar que fue el primer intento serio de crear un Partido Revolucionario dentro de Rusia.

Lenin que se encontraba en el destierro en el momento del Primer congreso, no dejó de lado su labor revolucionaria sino que seguía manteniendo el máximo contacto posible con los revolucionarios rusos, aconsejándolos en su labor práctica. Aun así y debido a que se encontraba en Siberia su mayor trabajo durante este tiempo fue teórico. Labró una dura batalla contra los economicistas, para que esta corriente no triunfara dentro del movimiento obrero revolucionario de Rusia. Los economicistas predicaban las mismas ideas que los berstenianos por lo que la lucha ideológica de Lenin con los economicistas rusos no fue solo una lucha ideológica en Rusia, sino que fue una lucha internacional contra mucho de los partidos que conformaban la II internacional.

En 1900 tras salir del destierro en Rusia Lenin creó un periódico clandestino marxista para toda Rusia, “Iskra”, cuya misión era eliminar todos los defectos que adolecía el partido tanto en su estructura, como en su labor práctica e ideológica. Debido a la persecución dentro de la Rusia zarista, Lenin se vio obligado a editar “Iskra” en el extranjero. Allí entabló relaciones con el grupo” Emancipación del Trabajo”, en Especial con Axerold y Plejanov, con los que conjuntamente empezó a editar Iskra.

Auge del Movimiento Obrero a principios del S. XX. Previa al II Congreso del POSDR.

A finales del siglo XIX estalló una crisis industrial en Europa, que llegó a Rusia en 1901. Esta crisis provocó la agudización de las contradicciones de clase, lo que causó un auge del movimiento obrero en Rusia. El zarismo intentó atajar este auge, por un lado mediante un mayor aumento de la represión contra toda actividad revolucionaria y segundo creando organizaciones legales sindicales dirigidas por gendarmes, clero o personas pro zaristas, con el fin de quitar fuerza a los revolucionarios dentro del movimiento obrero.

Pero estas medidas resultaron inútiles, las contradicciones existentes provocaban necesariamente el auge del movimiento obrero, y así se pudo apreciar en esta etapa. Las huelgas por los derechos económicos, aumentaron su número y fuerza, y empezaron a convertirse en huelgas políticas, dirigidas por los comités del POSDR, en las que exigían derechos políticos y el derrocamiento del zarismo. Este auge no significaba nada más que, la Revolución que más tarde se realizó en 1905 estaba próxima.

Sobre la Reconstitución del Partido Comunista.

Este breve análisis sobre los primeros pasos del POSDR tiene su ser en esclarecer cómo se desarrolló la constitución del mismo, y desenmascarar todas las tergiversaciones sobre esta época por parte de los Reconstitucionistas, utilizadas para justificar su revisionismo vergonzante y sus falsas teorías sobre la vanguardia ideológica y práctica-separación entre teoría y práctica- sobre cómo debe constituirse el partido comunista y la acusación pueril de economicistas a todos aquellos comunistas que intentan realizar una práctica revolucionaria de masas.

Para ellos existen dos tipos de vanguardia. La vanguardia teórica que debe encargarse de debatir sobre marxismo y el triunfo del revisionismo, conquistar a los intelectuales, a la vez que elaboran su famosa teoría del ciclo de octubre, que no nos pararemos a comentar, ya que tienen todavía otros 25 años de cortesía para elaborarla. Por otro lado   existe la vanguardia práctica, que son aquellos obreros avanzados que tienen conciencia de clase y que se encuentran entre la vanguardia teórica y las masas. Según estos, una vez que esta vanguardia teórica conquiste a los intelectuales y elaboren su famoso ciclo de octubre, podrán tomar a los elementos de la vanguardia práctica y mediante la fusión de las dos vanguardias constituir el PC.

Esta división simplista de vanguardias conlleva a la separación metafísica de teoría y práctica. Tergiversan, como buenos revisionistas, uno de los principios fundamentales del marxismo: sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria. Como todos sabemos, no puede existir un partido de vanguardia que no esté pertrechado por una teoría revoluciona, el marxismo leninismo, pero ello no conlleva a la teoría reconstitucionista de la separación entre vanguardia teórica y práctica. Como afirmaba Stalin, la teoría es la experiencia del movimiento obrero de todos los países tomadas en su aspecto general, la práctica es ciega sino está basada en una teoría revolucionaria, pero y ello es lo que no comprenden estos revisionistas, es que la teoría pierde su objeto sino está estrechamente relacionada con la práctica. La única forma de saber si una teoría es justa es contrarrestarla con la práctica, este también es un principio del m-l, que parece que se les olvida.

La concepción de separar la teoría de la práctica es una concepción revisionista y reaccionaria contraria al materialismo dialectico. Esta concepción parte de intelectualillos burgueses, que al separarlas, intentan utilizar la teoría únicamente para el análisis de las condiciones históricas. Nuestra teoría no es una teoría que solo pretenda analizar la sociedad, sino que es una herramienta para la transformación de la misma. El separar la teoría de la práctica, conlleva a eliminar el carácter revolucionario del marxismo leninismo, conlleva en la práctica a imposibilitar la trasformación de la sociedad, conlleva a negar la lucha revolucionaria por el socialismo y el comunismo. Conlleva a transformar al marxismo leninismo en vez de en el arma de la clase obrera, en una teoría muerta para ratas de biblioteca. Como afirmaba Hoxha:

“Uno puede ser solo práctico, pero entonces todo lo hace de manera mecánica; puede ser solo teórico y entonces hace grandes proyectos que no se realizan. Por consiguiente, es necesario ligar estrechamente la práctica con la teoría. La clase obrera y su vanguardia, el partido comunista u obrero, necesitan pues de un método de análisis correcto para realizar actos revolucionarios justos, un método que no sea un dogma, es decir que proporcione soluciones prefabricadas, sino un método que les permita evaluar los hechos y las circunstancias que no siempre son iguales, un método que no separe la teoría de la práctica. Y de este método nos pertrecha la filosofía marxista-leninista, el materialismo dialéctico.”4.

Esta teoría de vanguardia teórica y práctica la sustentan en una tergiversación infame de la labor revolucionaria de Lenin en el periodo de la constitución del POSDR. Según estos, Lenin se centró exclusivamente en el estudio y elaboración del marxismo en pequeños círculos intelectuales. Solo tras el estudio y la elaboración teoríca, Lenin apostó por realizar una actividad revolucionaria. Como hemos visto, es completamente falso y su postura era totalmente contraria.

En esta época Lenin, a la par que realizó una lucha ideológica contra el populismo, abogó por la unificación de los círculos obreros tal y como realiza con la “Unión de lucha por la emancipación de la clase obrera” y defendió que a la par de la unificación se pasase de una propaganda estrecha entre los círculos marxistas, a una propaganda de masas. Por mucho que les duela a estos, la posición de Lenin era totalmente contraria a la línea reconstitucionista:

Cuando hablamos de la necesidad de concentrar todas las fuerzas del partido —toda la literatura, toda la capacidad organizativa, todos los recursos materiales, etc.— en la fundación y buen funcionamiento del órgano partidario, no pensamos de ningún modo, relegar a un segundo plano los otros aspectos de la actividad, por ejemplo, la agitación local, las manifestaciones, los boicots, la lucha contra los espías y contra algunos representantes de la burguesía y del gobierno, huelgas demostrativas, etc. Por el contrario, estamos convencidos de que todos estos aspectos de la actividad constituyen la base de la actividad del partido, pero si no se las unifica en el órgano del partido, todas estas formas de lucha revolucionaria pierden las nueve décimas partes de su importancia, y no ayudan a la experiencia común del partido, ni a crear tradiciones y continuidad partidarias. El órgano del partido, lejos de competir con esa actividad, ejercerá, por el contrario, una gran influencia en su discusión, fortalecimiento y sistematización de la misma.5.

 

La postura de Lenin no era encerrarse a debatir en pequeños círculos, y con ello tras elaborar toda la teoría, tomar a “la vanguardia práctica” y constituir el partido, presentarse ante las masas, una vez escrita la teoría, como si de Moisés y los diez mandamientos ante el pueblo de Israel se tratase. Sino que sabía que mientras se constituía el POSDR, los círculos no podían abandonar su actividad revolucionaria de masas, que debían seguir acercando al movimiento obrero ruso la teoría del marxismo, que debían guiar a estos en sus luchas, educarlos políticamente y hacerles ver que la única manera de acabar con el capitalismo, causante de su condiciones de miseria, era mediante un partido de vanguardia dirigido por una teoría revolucionaria.

Que el partido sea la vanguardia de la clase obrera, no se lleva a cabo autodesignándose como tal, esto solamente es propio de ególatras, sino que es exactamente al contrario, debe ser la clase obrera la que reconozca al PC como su vanguardia. Ello no se realiza presentándose con las tablas de Moisés, sino realizando una actividad revolucionaria de masas constante entre ellas, que permita a la clase obrera comprender que, para acabar con su explotación es necesario derrocar el capitalismo e instaurar la dictadura del proletariado, y que su herramienta fundamental es el PC. Si los comunistas se separan de su clase, sino realizan una actividad revolucionaria de masas, se convertirán en sectarios, incapaces de guiarlos. La experiencia histórica demuestra que la constitución del PC está indisolublemente relacionada con la práctica revolucionaria de masas.

En esta época Lenin aparte del apoyo a las huelgas y revueltas campesinas, escribió folletos como “La nueva ley de fábricas”, “La explicación de la nueva ley de multas que se aplica a los obreros en las fábricas” o “¿En qué piensan nuestros ministros?” con el fin de explicar a la clase obrera el porqué de su situación concreta y de la importancia de la socialdemocracia. Esta actividad práctica realizada por Lenin, no nos cansaremos de recordársela a los reconsitucionistas, sin la existencia todavía de un Partido Comunista en Rusia, y sin la completa elaboración ideológica que añade y profundiza Lenin a la teoría de Marx, sería calificado por estos como el más absoluto revisionismo derechista si su autor no fuese el mismo Lenin. Por ello se ven obligados a tergiversar la historia. La única pregunta que nos queda es: ¿por qué no son valientes y se atreven a hacer dichas acusaciones? Nosotros sabemos el porqué, porque se desenmascararían como lo que son, unos burdos revisionistas enemigos del marxismo leninismo.

 

 

 

Julio Moreno

Bibliografía:

  1. A los campesinos del Campo. Lenin.
  2. Sobre el Problema de los mercados. Lenin.
  3. Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la U.R.S.S.
  4. Informe ante el II Congreso del PTA. Hoxha.
  5. Nuestra tarea inmediata. Lenin.

 

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