¿COLABORACIÓN DE CLASES CON EL CAPITAL O LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITAL?

 Así precisamente plantea el problema la historia, y no la historia en general, sino la historia económica y política de Rusia hoy.
Los populistas y mencheviques, Chernov y Tsereteli, han trasladado la Comisión de Enlace de la habitación contigua (a la otra en que sesionaban los ministros) a la propia sala ministerial. Ésta, y sólo ésta es la significación puramente política del acontecimiento:el nuevo ministerio.

Su significación económica o de clases consiste, en el mejor de los casos (en el mejor para afianzar el ministerio y mantener la dominación capitalista), en que la cúspide de la burguesía campesina, encabezada desde 1906 por Peshejónov, y los “jefes” pequeñoburgueses de los obreros mencheviques han prometido a los capitalistas su colaboración de clase. (En el peor de los casos para los capitalistas, todo el cambio tiene una significación solamente personal o solamente de grupo y ninguna significación de clase).
Admitamos que sea un hecho ese caso mejor. Aun admitiéndolo no puede caber la menor duda de que los prometedores no están en condiciones de cumplir sus promesas. “Ayudaremos, en alianza con los capitalistas, a sacar el país de la crisis, a salvarlo de la bancarrota y a librarlo de la guerra: tal es el sentido real de la entrada en el ministerio de los líderes de la pequeña burguesia, los Chernov y los Tsereteli. Nuestra respuesta: su ayuda es insuficiente. La crisis ha ido muchisimo más lejos de lo que ustedes se figuran. Unicamente la clase revolucionaria, aplicando medidas revolucionarias contra el capital, está en condiciones de salvar al país, y no sólo anuestro país.
La crísis es tan profunda y tan grande a escala universal, está tan ramificada y tan estrechamente ligada al capitál, que la lucha de clases contra el capital debe adquirir de modo inevitable la forma de dominación política de los proletarios y semiproletarios. No hay otra salida.
¿Quieren ustedes entusiasmo revolucionario en el ejército, ciudadanos Chernov y Tsereteli?.No podrán crearlo, pues el entusiasmo revolucionario de las masas populares no nace del cambio de “jefes” en los ministerios, ni de las grandilocuentes palabras en las declaraciones, ni de las promesas de dar pasos hacia la revisión del tratado con los capitalistas ingleses; nace únicamente de todos y cada uno de los hechos evidentes, cotidianos y en todas partes de la política revolucionaria contra la omnipotencia del capital, contra los beneficios que obtiene de la guerra; de una política que mejore de verdad radicalmente las condiciones de vida de las masas pobres.
Incluso si entegan inmediatamente toda la tierra al pueblo, eso no sacará todavía de la crisis si no se adptan medidas revolucionarias contra el capital.
¿Quieren ustedes ofensiva, ciudadanos Chernov y Tsereteli? No pueden incitar al ejército a la ofensiva, pués la coacción sobre el pueblo es hoy imposible. Y sin coacción, el pueblo irá a una guerra ofensiva únicamente en aras de los grandes intereses de una gran revolución contra el capital de todos los países, de una revolución, por cierto, no solamente prometida, no solamente proclamada, sino ya en proceso de realización; de una revolución que se lleva a cabo de manera evidente para todos y cada uno, de manera perceptible para todos y cada uno.
Quieren ustedes organizar el abastecimiento, ciudadanos Peshejónov y Skóbelev, el abastecimiento de los campesinos con productos, de las tropas con pan y carne, de la industria con materias primas, etc? ¿Quieren ustedes el control de la producción, y, en parte, inclúso su organización?.
No podrán hacerlo sin el entusiasmo revolucionario de las masas proletarias y semiproletarias, que es engendrado únicamente por las medidas revolucionarias contra los privilegios del capital. Sin eso, el control que han prometido ustedes será una semimedida inerte, burocrática capitalista.
Los ciudadanos Chernov y Tsereteli, y con ellos ciertos sectores de la pequeña burguesia, están realizando ahora un experimento de colaboración de clases con el capital a una escala nueva, gigantesca, que abarca toda Rusia, todo el Estado.
Las enseñanzas serán tanto más provechosas para el pueblo cuando se convenza- lo que ocurrirá, según parece, pronto- de la inconsistencia e inutilidad de semejante colaboración.
Lenin
 
Publicado el 19 (6 de Mayo) de 1917
Nº 50 de Pravda.
Julio Tuñón

     
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