Prorrusos y otras inmundicias.

Los revisionistas y la basura que les rodea y de la que se alimentan está revuelta debido a la cuestión Siria y a la defensa frente a todo de los intereses imperialistas de Rusia.

Considerarse proruso ya era algo solo digno de estúpidos a partir de mediados de los 50, ¿pero ahora? ¿qué clase de anormal puede sentirse cómodo debajo de dicho término? Incomprensiblemente más gente de la que sería deseable, dentro de este espectro podemos encontrar a revisionistas tanto de izquierda como de derecha, pasando por toda una corporación de “diarios”, blogs y personajes a cada cual más lamentable.

Parten de la base de que el imperialismo que existe actualmente es el norteamericano, y que Rusia en realidad no es una potencia imperialista, sino un país que defiende su soberanía y ayuda a los pueblos a emanciparse. El enemigo a batir es el imperialismo norteamericano, lo demás es algo totalmente secundario. Además, Putin sería una especie de demócrata, que defiende a Stalin y a su pueblo, cuando en realidad Putin es un reaccionario y un dictador.

Tenemos una serie de preguntas sobre esta cuestión:

Si Rusia es inofensiva,  ¿por qué ejerce una dominación económica en múltiples territorios por todo el mundo y además hace lo posible por extenderla?

¿Por qué invade otros países para asegurar sus intereses?

¿Por qué invadió Abjasia y Osetia del sur?

¿Por qué está ejerciendo un genocidio en Chechenia?

¿Por qué no se respeta el derecho a la autodeterminación en Rusia?

¿Por qué se anexionan regiones?

¿Por qué hay comunistas en la cárcel en Rusia?

¿Por qué Putin realiza farsas como la de Medvedev para seguir en el poder?

¿Por qué se reprime a sangre y fuego a los sindicalistas en Crimea?

¿Por qué mantiene la dominación económica mediante la CEI (Comunidad de Estados Independientes) en vez de fomentar el desarrollo industrial y civil en los antiguos países soviéticos actualmente bajo su órbita?

¿Por qué se permite la represión a los homosexuales?

¿Por qué manda tropas encubiertas a países en los que tiene intereses económicos pero no puede mandar públicamente al ejército?

 

La respuesta a todas estas preguntas es muy sencilla.

Rusia es una potencia imperialista.

Los derechistas piensan que la URSS se acabó en 1991, no ven la restauración capitalista que se produjo en plenos años 50, los ultraizquierdistas (siendo generosos) hablan del campo socialista en los 60, 70 y 80. Ya sabemos que izquierdistas y derechistas van de la mano, son los mismos revisionistas con ropajes distintos, pero de idéntico contenido. Estos partidos creen que los norteamericanos y los soviéticos se enfrentaron hasta 1991, enfrentando socialismo y capitalismo, como si en la URSS no hubiera habido una restauración capitalista y no se hubiera creado un capitalismo de estado: el socialimperialismo soviético. Fueron seguidistas de este revisionismo hasta su caída y ahora parece que quieren seguir esa estela, convirtiéndose en los mamporreros del imperialismo ruso.

La agudización de las contradicciones entre dos bloques imperialistas como son el ruso y el americano no es más que el desarrollo lógico del capitalismo, del imperialismo. El mundo ya se encuentra repartido y los imperialistas solo pueden forzar un nuevo reparto mediante la fuerza. Es la agudización de las contradicciones interimperialistas. El imperialismo norteamericano y el ruso son igual de agresivos y nocivos, es deber de todo revolucionario enfrentarse a ambos, lo contrario sería caer en el pozo del oportunismo y del reformismo.

Por este motivo desde la Universidad Obrera hemos decidido realizar un dossier de próxima publicación sobre el imperialismo ruso y sus defensores en España para desenmascar al imperialismo y a sus siervos.

 

Tomás Garante.

Anuncios