Sobre el nobel a Santos y el proceso de “paz” en Colombia.

El pasado 2 de octubre, tras mucho tiempo de negociaciones entre el estado colombiano y la guerrilla de las FARC, se realizó un referéndum para apoyar el acuerdo firmado entre ambas partes, acuerdo que supuestamente pone fin a más de 50 años de lucha guerrillera de las FARC contra el estado colombiano.

Esta paz firmada por las FARC es una claudicación en toda regla, las FARC son una guerrilla que practica el reformismo armado: su objetivo es forzar la negociación, no pretende tomar el poder del estado, ni mucho menos implantar el socialismo. Su objetivo son las pequeñas reformas, por lo que en el fondo no se diferencian tanto del reformismo del Partido Comunista Colombiano. Con esta paz solo se persigue la conciliación de clases, es la paz para las oligarquías, ya que la auténtica guerra, la lucha de clases, continuará en Colombia. La explotación y la desigualdad continuarán después de que finalice este, ahora estancado, proceso de paz. El problema no es la lucha armada, el problema es que no la dirige un Partido Comunista Marxista Leninista.

El pasado día 2, para colmo, el resultado del referéndum fue adverso a las fuerzas que promueven la “paz”. La  alta abstención y la movilización de la derecha dura espoleada por el expresidente, el ahora senador Álvaro Uribe, dio la victoria por pocos votos al no al acuerdo de paz, con lo que ahora las FARC deberán admitir que hicieron múltiples crímenes y rebajar sus “exigencias” aún más, haciendo que la claudicación sea aún más deshonrosa.

Como absurdo máximo nos despertamos ayer con la noticia de que han dado el nobel de la paz al presidente de Colombia Santos, como gran luchador de la paz. Como si un proceso de paz no fuera cosa de dos partes, pero las FARC en su claudicación les parece hasta bien. Santos es un reaccionario que era el ministro de defensa de Uribe, uno de los que se encargaba de llevar la guerra sucia contra las guerrillas y contra el pueblo, sus manos están manchadas de sangre, pero al traidor y claudicador de Timoshenko todo le parece bien con tal de acabar en una poltrona.

Parte de la guerrilla no reconoce el proceso, el pueblo colombiano se abstuvo directamente del proceso, de los que votaron más de la mitad votaron en contra. La guerrilla más grande se encuentra capada sin posibilidad de dar marcha atrás de forma honrosa, los líderes de la guerrilla son peleles de Raúl Castro y de Maduro ¿Qué será del pueblo colombiano en esta situación? ¿Qué será del resto de guerrillas a las que deja en una situación más que complicada militarmente? ¿Qué será de la revolución en Colombia?

Cuando se toman las armas se hace para tomar el poder y acabar con el estado y la reacción, se toman para realizar la revolución. Tanto los intentos anarquizantes de lucha armada como los que apuestan por el reformismo armado como última opción se dan la mano a la hora de ejercer como elementos reaccionarios. Los izquierdistas y los derechistas son ambos revisionistas. No hay más que ver el lamentable papel de Raúl Castro y de Cuba con todas las guerrillas latinoamericanas y el que tuvo su hermano Fidel con la URSS de Kruchev.

 

Tomás Garante.

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