Sobre revisionismo juche, trotskista titista, maoista, etc…

Debido a criticas infundadas de los marginales del comunismo, de los señores de las citillas, los amos del doctrinarismo, vamos a subir (empezamos con el texto sobre Corea) textos antiguos y no tanto sobre nuestras posiciones ante todo tipo de revisionismo, continuando con este fragmento del manual de Mesana, para así acallar y dejar como unos ineptos a estos personajes otra vez.

-CAPITULO cinco-

Revisionismo

El Marxismo en la segunda mitad del siglo XIX triunfó sobre el resto de ideologías pequeño burguesas que pretendían influir en el movimiento obrero, el marxismo se convirtió convirtió en la teoría científica hegemónica en el mismo. Los principales teóricos de estas corrientes burguesas fueron refutados: Duhring, Bakunin, Proudhon…

Tras esta victoria del marxismo, los burgueses intentaron pervertir al movimiento obrero, ganar su influencia desde dentro del propio marxismo, así este tuvo que enfrentarse a corrientes antimarxistas dentro de sí mismo. Es lo que comúnmente se ha denominado como revisionismo, el primer precursor de esta tendencia fue Berstein.

Los revisionistas admitirán algunas cosas del marxismo, pero le extraerán toda su esencia revolucionaria. Mediante sus posicionamientos en pro de la libertad  política, la democracia burguesa y las elecciones “libres” sustraen toda esencia revolucionaria de la teoría marxista de la lucha de clases.

Los revisionistas apuestan por pactar con la burguesía progresista contra los reaccionarios, ven al estado y a la democracia como algo que concilia a las clases, y no como una dominación de una clase sobre otra.

La frase de Bernstein “El fin no es nada, el movimiento lo es todo” resume a la perfección lo que es realmente el revisionismo: es adaptarse al día a día de forma oportunista para renunciar a la estrategia y a los intereses de la clase obrera obteniendo pequeñas reformas o “avances” fruto de ese trabajo inmediato, que en realidad solo sirven para apaciguar la lucha de clases y mantener la opresión capitalista. Es renunciar a la revolución, a transformar la sociedad desde su raíz.

Los revisionistas hacen de las elecciones burguesas y del trabajo economicista por las reformas económicas su apuesta política, trabajan de forma seguidista ante lo que va surgiendo, no tienen un objetivo estratégico, un fin a que dirigir la lucha, son un tapón, un obstáculo para el desarrollo de la lucha de clases, su papel en esta es reaccionario.

Son legalistas, porque no representan ningún peligro para el estado, su estructura de Partido es la de los partidos socialdemócratas de la II Internacional, estructura de partido-sindicato, cuyo objetivo principal, como ya hemos dicho, es presentarse a las elecciones y parasitar al estado. No creen en la destrucción del estado. No creen en la toma del poder por medio, como ya hemos visto en capítulos anteriores, de la violencia revolucionaria como único medio para poder realizarla.

Estas son las características generales del revisionismo -del revisionismo “de derecha”-. Este revisionismo incrustado dentro de los Partidos comunistas fue el responsable de la destrucción del campo socialista. Para el movimiento comunista ha tenido mucha más repercusión que el revisionismo “de izquierda”, a pesar de esto hay que  tratarlo igualmente ya que ambos son un peligro para el movimiento comunista. El revisionismo “de izquierda” es sin embargo, igualmente revisionismo, y puede llevar a un partido comunista a su destrucción.

Superficialmente puede parecer que el revisionismo derechista y el izquierdista son diferentes, que no tienen nada que ver, pero la realidad se encarga de demostrar que esto es una gran mentira. La labor reaccionaria del izquierdismo es innegable, históricamente ha servido al revisionismo moderno, como los castristas con la URSS revisionista, y en cualquier país podemos ver como los izquierdistas realizan una labor de zapa continua contra los verdaderos marxistas-leninistas haciéndole el trabajo sucio a la reacción. Pero profundicemos un poco más en la cuestión viendo cuales son las características principales de este revisionismo, el aventurerismo de izquierdas.

Las características principales serian no adaptarse a las condiciones materiales, a las leyes objetivas de la revolución, cayendo en el aventurerismo y en tendencias anarquizantes: terrorismo, espontaneismo, visión idealista de la lucha armada, incapacidad de aprovechar las elecciones burguesas ( es decir la combinación de todos los métodos de lucha disponibles), etc.

Su visión de que un grupo de “iluminados” sin influencia ni apoyo de las masas puede realizar una revolución socialista  es poco menos que utópico y ridículo, nada tiene que ver con el marxismo-leninismo. Criminaliza la lucha armada  a ojos de las masas y por supuesto, deslegitima a aquellos que preparan la verdadera lucha armada,  la insurrección armada,  la guerra civil revolucionaria, la conquista del socialismo. Solo el Partido puede dirigir la lucha armada apoyada por las masas y encaminada a la emancipación de la clase obrera.

« Y siendo así, es evidente que los actuales terroristas son verdaderos economistas al revés, que caen en un extremo, igualmente absurdo, aunque opuesto. En un momento en que los revolucionarios no tienen suficientes fuerzas y medios para dirigir a las masas, que ya se ponen en pie, el exhortar a un terror como el de la organización de atentados contra ministros por individuos aislados y círculos desconocidos unos de otros, equivale de por sí, no solo a quebrantar el trabajo entre las masas, sino a introducir directamente la desorganización en él.» [1]

Las acciones de los aventureristas, el desarrollo de la “lucha armada” sin que se den las condiciones para ello solo lleva a la debilitación del movimiento revolucionario y al fortalecimiento de la reacción.

El revisionismo no es un fenómeno casual, o que se dé en un marco nacional o estatal determinado. Se ha dado en todos los estados, y esto ha sido así porque comparten todos unas condiciones materiales concretas que no son otras que la existencia de la pequeña burguesía en contacto permanente con la clase obrera, y por lo tanto con su instrumento para la lucha política, el Partido Comunista. Las ideas burguesas penetran en el Partido por el contacto de este con la sociedad, al igual que los miembros del partido tampoco están libres de esa influencia (de esto ya hemos hablado en el capítulo de Partido y en el apartado de lucha de clases y lucha ideológica).

Veamos ahora muy brevemente algunos de los grupos revisionistas más conocidos o comunes:

Trotskismo

Ideología reaccionaria enquistada dentro del movimiento comunista, surgió a partir de las ideas de Lev Davidovich Bronstein, más conocido como León Trotsky.

Trotsky fue un arribista, que se unió a los bolcheviques solo cuando su victoria era predecible, en 1917. Se mantuvo en cargos de responsabilidad debido a que escondía sus verdaderas intenciones, en cuanto las mostró fue desterrado, para posteriormente ser ajusticiado.

El mismo Lenin antes de que empezara a actuar de forma abierta ya decía de él:

« Trotski es un manipulador, un mentiroso y un cínico. En su agitada carrera política, ha pasado de los eseristas, a los socialistas revolucionarios , a los mencheviques…Sin embargo, una cosa no ha cambiado jamás : es un ferviente enemigo y crítico del Partido bolchevique, se opone a él en toda ocasión (…) ¡Ese es Trotski! Amaga a la izquierda y actúa a la derecha, es un prestidigitador de la realidad. » [2]

Y como esta cita podemos encontrar decenas.

Trotsky fue un oportunista, un demagogo, bien es cierto que tuvo respaldo, pero porque realizaba las tareas que le encomendaba el Comité central del Partido. En cuanto dejó de hacerlo dejó de tenerlo, no podía ser de otra manera debido a su tardía incorporación a los bolcheviques.

Antes  de su muerte, en base a la ideología trotskista fundó la “IV Internacional” en 1938, que se puso a la entera disposición de la reacción mundial contra los países socialistas: atentados, sabotajes, asesinatos, llamamientos a derribar el socialismo en la URSS… este era el pan de cada día del trotskismo, una ideología que sirve a la burguesía y realiza una labor de zapa dentro del movimiento revolucionario.

Tres son las características principales de la ideología trotskista:

La “revolución permanente”, la visión antileninista del partido y la difamación y labor de zapa contra el socialismo. De la última ya hemos hablado, centrémonos ahora en las dos primeras.

La teoría que constituye el centro de toda la teoría trotskista es la “revolución permanente”.

La revolución permanente sin comillas no fue desarrollada por Trotsky, sino por Lenin, profundicemos un poco más sobre estas dos visiones sobre la revolución.

Trotsky concibe la “revolución permanente” en primer lugar desde su desprecio por los campesinos, no es capaz de entender la importancia vital que representan  las fuerzas de reserva campesinas para el proletariado, que en el caso de ser reservas de la burguesía condenaran al proceso revolucionario en un estrepitoso fracaso. Trotsky juega al asalto al poder, reivindica un “gobierno obrero” mientras rechaza al campesinado. No entiende que la dictadura del proletariado que surgió de la revolución de Octubre fue solo posible gracias a la alianza entre el proletariado y el campesinado, bajo la hegemonía del primero. Que de haber reivindicado única y exclusivamente el gobierno obrero hubiesen sido aplastados en poco tiempo.

Sobre el carácter permanente o ininterrumpido de la revolución  también habló Lenin mucho antes que Trotsky:

 « De la revolución democrática comenzaremos a pasar en seguida, y precisamente en la medida de nuestras fuerzas, de las fuerzas del proletariado consciente y organizado, a la revolución socialista”, que “nosotros somos partidarios de la revolución ininterrumpida”, que “no nos quedaremos a mitad de camino.» [3]

Ese es el sentido permanente o continuo, de avance de la revolución, la revolución tiene una serie de etapas, los leninistas no concebimos la revolución como algo estanco que se desarrolla únicamente en un momento concreto, la revolución y su desarrollo no están exentas de las leyes de la dialéctica.

Sin embargo Trotsky arguyó el carácter permanente de la revolución en un sentido oportunista fundamentado en su degeneración ideológica. Hablaba de la necesidad de internacionalizar la revolución, obviando las condiciones materiales, sin darse cuenta que la teoría del socialismo en un solo país era la acertada, pero de esto hablaremos en un subapartado propio en el capítulo 9.

Sobre la revolución permanente a modo de conclusión debemos decir que la visión de Lenin y la de Trotsky son antitéticas, la leninista es parte de la teoría revolucionaria al servicio de la emancipación de nuestro clase, y la trotskista sirve a intereses de la burguesía, ya que solo servía para debilitar y facilitar la destrucción del socialismo.

Por último nos queda hablar de la visión trotskista sobre el Partido. Esta atenta contra la concepción de unidad, del centralismo democrático, violenta sus principios fomentando la convivencia de fracciones con fines plenamente oportunistas. Los planteamientos trotskistas solo llevan al partido hacia su liquidación.

Nuevo revisionismo: Revisionismo soviético

Dentro del propio PCUS, al igual que ya pasara dentro del marxismo con Bernstein, comenzó a fraguarse un “nuevo” revisionismo que a partir de la muerte de Stalin en 1953 y el golpe de estado que perpetraron en el XX Congreso pasó a ser dominante en el Partido.

Las principales características de este revisionismo son las mismas que las del revisionismo clásico ya citado de Bernstein, pero con algunas peculiaridades, ya que tras el golpe de estado del XX Congreso estaban en el poder de una potencia.

  • Abogaban por la coexistencia pacífica con la burguesía.
  • Crearon una burguesía “soviética”, los burócratas que dominaban el estado, liquidaron el socialismo e instauraron un capitalismo de estado.
  • Hablaban de conquistar el socialismo en el resto del mundo mediante vías pacíficas. Renuncia expresa a la violencia revolucionaria.

– Negaban la lucha de clases dentro del socialismo, hablaban de estado de todo el pueblo. Convirtieron la dictadura del proletariado en una dictadura al servicio de la nueva burguesía.

– Su política internacional era imperialista, constituyeron el socialimperialismo soviético que se dedico a gobernar militar o económicamente a multitud de países.

  • Atacaron las figuras revolucionarias anteriores al revisionismo, especialmente la del camarada Stalin.
  • Usaban terminología revolucionaria para encubrir todas sus actividades reaccionarias y que las masas no se les echaran encima.

– Liquidaron el centralismo democrático, instituyendo un centralismo burocrático, en la que los “dirigentes” iban renovándose eligiendo ellos mismos quien sucedía a quien.

  • Destruyeron el movimiento comunista internacional, intentando controlar todos los Partidos Comunistas del mundo, convirtiendo a la gran mayoría de Partidos que cayeron en sus engaños en entes inservibles, creando sucursales satélites en cada país sin ningún potencial revolucionario. Los convirtió en un elemento de zapa al servicio de la burguesía.

Suele dársele la primacía en este revisionismo al traidor de Nikita Jruchov, pero ninguno eran grandes teóricos, sino burócratas corruptos que servían solo a sus propios intereses, a los de la burguesía, que se había ido infiltrando y fortaleciendo durante los años dentro del Partido debido a errores de este. Ese “honor” de ser considerado como uno de los padres del revisionismo moderno se puede hacer extensible a muchas más personas, como a Breznhev, o en el caso español a la Pasionaria. Hubo representantes de este revisionismo en todos los países.

Si se destaca a Jruchov es por su larga trayectoria en el Partido y por ser el autor del infame informe sobre el culto a la personalidad que presentó durante el golpe de estado que ejecutó durante el XX Congreso.

 

Maoísmo

El maoísmo es una teoría antimarxista, su iniciador fue Mao Tse Tung, dirigente del Partido Comunista hasta su muerte, y lamentablemente para el proletariado figura máxima desde 1935, año en el que perpetró un verdadero golpe de estado en el Partido, proceso que repetiría para perpetuarse en el poder mediante la “revolución cultural”.

Para analizar el maoísmo como teoría antimarxista reproduciremos la conclusión del texto Desmontando a Mao del mismo autor que el presente texto.

« A  lo  largo  de  este  libro  hemos  podido  ver  una  gran  cantidad  de  cuestiones  sobre  Mao  y  sus  actuaciones,  destacando las siguientes:

 

– Relaciones internacionales que les terminaron poniendo  al  servicio  del  imperialismo  norteamericano  y  de  la  reacción,  llegando  incluso  a  reconocer  la  dictadura  de  Pinochet,     quitándose     descaradamente     la     careta  antiimperialista con la que solían encubrir sus fechorías.

 

– Conciliación y ayuda a los revisionistas tititas, dejando  a Albania de lado, conchabándose con el traidor de Tito.

 

–   La   ruptura   con   la   URSS   se   produjo   por   fines  oportunistas,     no     por     cuestiones     ideológicas.     El  antirrevisionismo chino fue un mito.

 

– Realizó una defensa farisaica por oportunismo de Stalin  para  luego  atacarlo  con  saña,  en  el  texto  se  muestran  múltiples ejemplos.

 

– No siguió las directrices de la Komintern, retrasando la  revolución  china  años  y  posteriormente  estancándola  y  condenándola al fracaso.

 

– Se alegró de la disolución de la Komintern, no apoyó la  Kominforn.  Mao  sólo  quería  tener  las  manos  libres  para  desarrollar sus planes, ajenos a los intereses de la clase  obrera y el  Movimiento  Comunista

Internacional. 

 

–   No   entendió   que   la   clase   obrera   es   la   única  consecuente  y  revolucionaria  hasta  el  final,  es  la  clase  revolucionaria;  él la “sustituirá” por el campesinado.

 

– No supo industrializar el país: sus errores hicieron que  China   no   llegara   a   las   cotas   necesarias   para   la  implantación del socialismo.

 

–  La “creación” del nuevo democratismo es reaccionaria,  la  burguesía  no  es  una  clase  revolucionaria  en  la  etapa  de implantación del socialismo.

 

–  La  lucha  de  dos  líneas  en  el  Partido  violenta  los  principios más elementales del centralismo democrático  y  del  marxismo-leninismo,  llevando  al  Partido  a  una  lucha de fracciones absurda que le encamina a su propia  autodestrucción.

 

–  La Revolución  Cultural  de  Mao  fue  un  engendro  que  solo  sirvió  para  destruir  al  Partido  y  encumbrar  en  su  cima a los revisionistas más derechistas del Partido.

 

– Tanto la teoría de la zona intermedia como la teoría de  los  tres  mundos  son  antimarxistas  y  niegan  la  lucha  de  clases en favor de la “lucha contra el imperialismo” de  Mao en los países dependientes y las colonias.

 

–  La  filosofía  de  Mao  es  idealista,  es  incapaz  de  romper  con las corrientes filosóficas premarxistas.

 

– Su dialéctica es cíclica.

 

– Su concepción de las contradicciones es mecánica.  Podemos    sacar    en    conclusión    que    Mao    es    un  tergiversador y un falsificador del marxismo. Intenta con  su terminología -e incluso citando a los clásicos- hacerse  pasar  por  un  marxista-leninista  ejemplar,  pero  mutila,  saca  de  contexto  y  tergiversa  para  intentar  camuflarse.

 

Los  maoístas  han  aprendido  bien  a  realizar  este  trabajo  de su maestro.

 

Mao, con sus errores filosóficos y teóricos, abocó al PCCh  a  su  destrucción,  convirtiéndolo  con  el  tiempo  en  un  partido  al  servicio  de  la  burguesía. La  expansión  de  sus  ideas   a   muchos   Partidos   Comunistas   hizo   que   les  sucediera  lo  mismo,  convirtiendo  a  esos  partidos  en  apéndices de la burguesía.

Desenmascarar al maoísmo es una obligación para todo  marxista-leninista. Mao es uno de los responsables de la  fragmentación    y    la    destrucción    del    Movimiento  Comunista  Internacional,  consiguió  desviar  y  pervertir  a  un  gran  número  de  Partidos  Comunistas  con  sus  ideas  burguesas.

 

Es un asunto de vital importancia para la reconstrucción  del  Movimiento  Comunista  Internacional  desenmascarar  las  corrientes  ideológicas  burguesas  que  se  infiltran  en  los  Partidos  Comunistas,  y  combatir  ideológicamente  a  los partidos que ya se encuentran corrompidos por ideas y pensamientos ajenos al marxismo.

 

El  maoísmo  responde  a  los  intereses  de  clase  de  la  burguesía,   es   una   teoría   burguesa   y   de   profundo  carácter antimarxista.»[4]

 

 

Aventurerismo de izquierda

El aventurerismo de izquierda es una corriente antimarxista que se desarrollo principalmente a partir de los años 60 del pasado siglo y que se ha ido desarrollando con altibajos hasta la actualidad, ya que siguen existiendo grupos de estas características en la actualidad, y partidos “comunistas” que tienden a caer en tendencias de este tipo, por eso como marxistas-leninistas es nuestro deber refutar y aplastar esta tendencia revisionista dentro del movimiento revolucionario para seguir avanzando en el desarrollo de la lucha de clases y de la revolución.

Mucha gente defensora de estas tendencias y especialmente de sus líderes hablan de la cuestión de la valentía de tomar las armar, mientras otros esperan las condiciones para hacerlo, cuando según ellos es por falta de valor. Ser valiente no es una cualidad que mágicamente te haga un comunista ejemplar, existen burgueses valientes, señores feudales valientes, incluso el príncipe valiente, pero eso no les hacer ser comunistas como si no existiera ninguna otra característica para serlo. Como decía Hoxha:

 

« Pero héroes, revolucionarios proletarios, hombres valientes verdaderamente grandes son únicamente los que se guían por los principios filosóficos marxista-leninistas y se ponen en cuerpo y alma al servicio del proletariado mundial y de la liberación de los pueblos del yugo imperialista, feudal, etc.» [5]

 

Y claramente estos aventureristas no cumplen estos requisitos bajo ningún concepto.

La cuestión principal sobre los aventureristas es que no tienen en cuenta las condiciones materiales a la hora de realizar sus acciones, creen que un grupo de héroes auto situados por encima de las condiciones materiales, pueden forzar estas, de tal forma que algo ideal puede cambiar algo material según ellos. La revolución la realizarían pues un grupo de héroes, en vez de la clase obrera y su Partido adaptándose a las condiciones materiales.

Que en alguna contada ocasión como en Cuba hayan conseguido tomar el poder no significa que hayan realizado la revolución socialista, todo lo contrario, cambiar una camarilla de la vieja burguesía por otra de la nueva burguesía surgida con la revolución no es un equivalente a realizar una revolución socialista.

Aparentemente podría decirse que los aventureristas son férreos antirrevisionistas por sus proclamas, y que se encuentran en clara oposición al revisionismo derechista, pero en la práctica cuando llegan al poder, como hemos podido ver en Cuba con los castristas, se ponen a su servicio, creando un país dependiente de la URSS socialimperialista en este caso.

Ya hemos afirmado el carácter individualista e idealista de estos sujetos, su concepción y apuesta por la lucha armada inmediata si o si, sin tener en cuenta las condiciones materiales, es un hecho contrastado. Caen en el abuso de los métodos terroristas y realizan la “lucha armada” antes de que las masas estén preparadas para ello, con lo que criminalizan a ojos de estas la lucha armada en general, perjudicando la preparación de la verdadera lucha armada, boicoteando el trabajo a los que verdaderamente van a desarrollar la lucha armada para la toma del poder cuando las condiciones materiales sean las propicias.

Desarrollar la lucha armada no tiene objetivos para los aventureristas, para los leninistas la función de la lucha armada es la toma de poder del estado, la conquista del socialismo y la defensa de este. Así pues, el castrismo y el guevarismo han tenido una influencia nefasta en muchos países del mundo. Por ejemplo en Europa en los años 80, en los que multitud de grupúsculos revisionistas tomaron las armas con la única consecuencia del aumento de la criminalización del comunismo y de la auténtica lucha armada, haciéndole la cama a los reaccionarios capitalistas. Las tendencias anarquizantes de estos grupúsculos son innegables, el foquismo guevarista es y ha sido siempre algo a eliminar dentro del movimiento revolucionario, pues como hemos dicho ya, en última instancia solo sirve para debilitar a las verdaderas fuerzas que luchan por la revolución socialista.

Eurocomunismo

Los orígenes del eurocomunismo como ideología hay que hay que buscarlos en la degeneración el PCI Italiano de Togliatti (podríamos considerar a este como el principal precursor) y Longo,  el PCF de Maurice Thorez y en menor medida el PCE de la pasionaria, y su distanciamiento por variados motivos del revisionismo soviético. Esta separación fue mucho mayor cuando el PCI y el PCE condenaron en 1968 la invasión de Checoslovaquia por parte de la URSS revisionista y se consolidó como tal en la reunión que mantuvieron en 1977 Santiago Carrillo, Enrico Berlinguer y Georges Marchais, secretarios generales del PCE, PCI y PCF respectivamente, en la cual oficializaron el eurocomunismo como ideología o “nueva adaptación” del marxismo.

El eurocomunismo es una teoría antimarxista, ideológicamente muy similar a la socialdemocracia clásica, de hecho comparten el mismo espacio político, son una variante más del revisionismo pero con unas peculiaridades que lo diferencian del revisionismo soviético.

  • Renuncian a la revolución socialista, a la revolución violenta para transformar a la sociedad, parten de la base de que la lucha de clases en los países de democracia burguesa occidental se ha extinguido, que en el socialismo ya no solo está interesada la clase obrera sino incluso la propia burguesía, toda la sociedad exceptuando un pequeño grupo de monopolistas malvados.
  • La conquista del socialismo se conseguirá a base del trabajo parlamentario, desarrollo de reformas y de integración en la administración del estado. Llegará un momento que el control paulatino de esferas del estado y con la “mayoría” popular consigan el paso al socialismo de una forma pacífica sin incidentes ni cambios bruscos.
  • No niegan ciertas contradicciones en la sociedad sobre la democracia, desarrollo del estado, derechos sociales, etc.… pero si reniegan de la lucha de clases y de la contradicción principal entre capital y trabajo, que es la posición marxista-leninista.
  • Por esto respetan la legalidad burguesa a rajatabla, y ya no conciben a la clase obrera como la única clase consecuentemente revolucionaria hasta el final y que debe hegemonizar todo el proceso, sino que caen en un interclasismo claro, por lo que responden única y exclusivamente a los intereses de la burguesía de mantener el capitalismo.
  • Su apuesta es, por tanto, la del socialismo democrático ¿Qué significa este apellido? El socialismo, el único socialismo verdadero, es decir el socialismo científico, el marxismo-leninismo, es ya democrático de por sí, es democrático para la clase obrera y las capas populares y dictatorial para la burguesía. No le hacen falta apellidos de ningún tipo. ¿Qué función tiene para los eurocomunistas ponerle ese apellido? El de satisfacer a la clase a la que sirven, a la burguesía, ya que se diferencian del socialismo “autoritario”, el socialismo democrático justifica y perpetua el capitalismo, es democrático para la burguesía y dictatorial para la clase obrera, por lo que desde un punto de vista de clase, marxista-leninista, es reaccionario.
  • La concepción de Partido eurocomunista dista mucho también de la marxista-leninista, lo conciben no como un partido de cuadros, de vanguardia, sino como un partido de masas, su actividad se centra en la lucha parlamentaria y en la económica, sumiendo al partido en el reformismo más servil. La disciplina y la democracia brillan por su ausencia en este tipo de partido, todo sacrificado para que pueda sumar al mayor número de gente, obtener la mayor amplitud, y que cualquiera pueda entrar o salir de él cuando quiera. Los eurocomunistas convirtieron los partidos en los que lograron hacerse con el poder en verdaderos engendros al servicio de la burguesía.
  • Su apuesta por la vía nacional al socialismo, les permitía justificar cualquier tropelía, realizar cualquier acto oportunista sin aparentemente contradecirse con ellos mismos, renunciando así al internacionalismo proletario, a la solidaridad entre los revolucionarios y los pueblos de todo el mundo. Los revisionistas italianos llegaron a defender la permanencia de Italia en la OTAN.

 

Titismo

El Titismo es una teoría revisionista y antimarxista cuyos principales referentes fueron el propio Tito y Kardelj, autor y principal inspirador de la autodenominada “autogestión yugoslava”.

La “autogestión yugoslava” se basaba en la idea errónea de que el socialismo se debía conseguir mediante la fragmentación de la propiedad estatal en propiedad de diversos grupos de trabajadores, los cuales teóricamente administraban esa propiedad, la autogestionaban.  Aparte de la propiedad estatal se aceptaba y se defendía la propiedad privada de los medios de producción. Esto como veremos más adelante supone una traición a los principios del marxismo-leninismo, el socialismo solo puede construirse a través de la concentración  de los medios de producción en poder del estado socialista. La fragmentación de la propiedad estatal y la competencia entre estas empresas estatales provocó que dentro de Yugoslavia siguiesen produciéndose las leyes del capitalismo: ley de la competencia, la  ley del valor etc.

Los Titistas sustituyen la economía planificada mediante sus empresas autogestionadas en una economía capitalista, la producción se realiza como en cualquier país capitalista y están sujetos a los mismos efectos, como por ejemplo la anarquía de la producción.

Los consejos obreros no representaban los intereses de la clase obrera, sino que eran un ente burocratizado que defendía los intereses de la nueva burguesía titista a la cabeza del estado.

Por supuesto también renuncian de la dictadura del proletariado, defendiendo el engendro que prevaleció durante décadas en la antigua Yugoslavia. Para poder analizar esta cuestión hay que hacerlo por partes: por un lado la concepción del estado y por otro el papel del Partido.

 

-Concepción del estado

La visión Titista del estado está claramente influenciada por el anarquismo, denigran la dictadura del proletariado hablando de dos etapas dentro del socialismo: el socialismo estatal (primera etapa) y el socialismo “humanitario” (4) (segunda fase). Para ellos la primera etapa, en los inicios de la toma de poder, conduce al “burocratismo”. La segunda etapa representa el final de ese “burocratismo”, mediante la “democracia directa” ¿En qué se traduce toda esta palabrería “revolucionaria”? En una visión anarquista frente al estado, su desarrollo y fortalecimiento y su extinción.  Para los revisionistas titistas, en Yugoslavia se encontraban en ese periodo de extinción. La realidad se encargó de demostrar que no eran más que unos idealistas con tendencias anarquizantes que condujeron a Yugoslavia a su destrucción y fueron a su vez los artífices de la instauración del capitalismo disfrazado de socialismo autogestionado.

Negar las leyes objetivas de la construcción del socialismo, el papel de la dictadura del proletariado en la construcción del socialismo y la preparación de las condiciones materiales para el comunismo, la extinción del estado, solo puede ser realizado por un férreo antimarxista.

El socialismo es diferente en cada país, si, es cierto, se construye en base a unas condiciones materiales concretas,  pero se realiza siempre en base a los principios del marxismo-leninismo, lo contrario no es más que usar iconografía y mensaje “marxista” cuando en realidad se realiza una labor contrarrevolucionaria.

-Papel del Partido: Pluralismo democrático

El papel del partido y posteriormente de la Liga de los comunistas en Yugoslavia no era el de un partido Comunista, sino el de un partido burgués. Se redujo su importancia, hasta prácticamente desaparecer en el Frente popular de Yugoslavia, fue purgado de marxistas-leninistas. ambas medidas permitieron a Tito erigirse en dueño y señor de los destinos de Yugoslavia. El Partido quedó relegado  al ámbito “educativo” siéndole vetado toda actividad económica y de gobierno. Convirtieron al partido en un apéndice del aparato estatal titista.

De esta aberración saldrá el pluralismo democrático dentro de la Alianza socialista, la cual reúne a las fuerzas, organizaciones y partidos “socialistas” de distintas tendencias, lo que significará que a pesar de la fachada de sistema de partido único, en la realidad existirá un pluralismo democrático, es decir una especie de pluralismo de partidos, ya que dentro de esa alianza podrán trabajar un gran abanico de fuerzas reaccionarias. Nos encontramos ante una aberración que nada tiene que ver con la dictadura del proletariado, ni con el papel dirigente del partido Comunista en la misma.

Otra cuestión a tener en cuenta sobre el titismo es su posición sobre cómo se tiene que dar la toma del poder en los países capitalistas, por ejemplo, en la Europa Occidental se ponen al nivel de los revisionistas eurocomunistas, renunciando a la lucha armada, a la violencia revolucionaria para la toma de poder, afirmando al igual que ellos la necesidad de la lucha electoral y democrática, a una acumulación de fuerzas eterna para tomar posiciones de poder en la propia administración y realizar pactos con otros partidos. La toma de poder de forma pacífica en el imperialismo es una quimera, la conquista de la dictadura del proletariado solo se puede llevar a cabo destruyendo el estado burgués mediante la violencia.

Con su teoría del no alineamiento, tito apoyó el imperialismo. Convirtió Yugoslavia en un títere del imperialismo norteamericano e inglés, convirtió a Yugoslavia en un país dependiente y desestructurado, fue el impulsor del capitalismo de estado y máximo representante de la nueva burguesía estatal. Fue un traidor al marxismo-leninismo y sus errores y desvaríos nacionalistas llevaron con el tiempo a la destrucción de Yugoslavia como país.

Idea Juche

La idea Juche, Kimilsungismo o revisionismo Coreano surge a partir de las desviaciones ideológicas de Kim Il Sung y evolucionadas por su hijo y sucesor Kim Jong Il. Consideran que la idea Juche ha dado paso a la era Juche, época en la que Actualmente nos encontraríamos según sus desvaríos.

Hay gente que defiende esta desviación como una aplicación del marxismo-leninismo a Corea, pero nada más lejos de la realidad, como ellos mismos se dedican a propagar:

« Al ofrecer una concepción del mundo, un concepto de la historia social centrado en el hombre, la idea Juche ha generado un gran viraje en el desarrollo de la visión del mundo. Si el marxismo creó por primera vez la concepción revolucionaria del mundo de la clase obrera, la idea Juche la perfeccionó, desarrollándola hacia una etapa superior.» [6]

 

Podemos apreciar a la perfección como ellos mismos hablan del marxismo como de algo de una época pasada, que ha sido superado por la idea Juche, superadora de todas las doctrinas anteriores. Lo cual es una profunda mentira como veremos ahora. Profundizaremos ahora en que es realmente la idea Juche, a quien sirve y demostraremos que es una teoría antimarxista, una aberración revisionista disfrazada bajo lenguaje e iconografía revolucionaria.

Una de las cuestiones de las que hace gala la idea juche, como superación del marxismo leninismo es la negación del  materialismo histórico, a la que ellos hacían referencias como las limitaciones del marxismo. La idea juche afirma que el marxismo dio  excesiva importancia a las condiciones materiales. Para la idea juche el desarrollo de la sociedad no es el paso de un modo de producción, a otro, sino el desarrollo del espíritu independiente, creador y la conciencia del hombre.

La idea juche se basa  en la voluntad del hombre, está basada en la búsqueda de la independencia política, económica y de defensa.[7] Esta obsesión por el papel principal del individuo les hace caer en posiciones idealistas, la posición del hombre en la sociedad actual se determina por el orden social, por su pertenencia a una clase u a otra, si se considera al hombre fuera de su realidad material, abstrayendo de ella se está actuando como idealistas. Ya desde el inicio, podemos ver que la idea Juche es una teoría idealista y metafísica. Se centran en la conciencia y la ideología, deberían recordar que es el ser social el que determina la conciencia y no al revés.

Cuando afirman que la voluntad del individuo, de las masas populares como sujeto revolucionario, que se funden todos en uno en la voluntad del líder pueden cambiar la realidad no están diciendo nada más que diatribas idealistas. El cambio en los modos de producción, la revolución, se realiza, como afirmaba Marx, basándose en las leyes objetivas del desarrollo histórico, que son descubiertas por el hombre y en base a ellas, a la realidad material, se actúa en consonancia con  ellas para que se produzca el cambio. Pretender que solo la voluntad de un líder, o de determinados hombres puede cambiar la realidad material es caer en el más burdo idealismo. No se puede actuar contra las leyes objetivas, ni modificarlas, ni crearlas, por mucha “voluntad” que ponga nadie en ello.

Primando la conciencia social al ser social, más concretamente  primando la voluntad a la posición de los hombres con respecto a los medios de producción, la idea juche niega implícitamente  la lucha de clases. Para ellos el sujeto revolucionario  ya no es la clase obrera, sino todas las masas populares, incluyendo a la burguesía, lo cual es una posición profundamente reaccionaria, como ya hemos visto en otros apartados del manual.

Que el objetivo de la idea juche sea esa búsqueda de independencia les lleva en nombre de esta a poder realizar cualquier cosa, pueden justificar cualquier tropelía de forma oportunista porque según ellos sea parte del camino para conseguirla, incluso renunciar a todo planteamiento revolucionario como veremos a continuación, no hay más que observar las afirmaciones de sus propios líderes para ver su deriva ideológica.

Veamos para comenzar que piensan sobre esta independencia con respecto al Movimiento Comunista Internacional:

« La idea Juche definió la independencia como principio fundamental de las relaciones entre los partidos y entre los Estados, con lo cual impuso un nuevo viraje en el desarrollo del movimiento comunista internacional y en las relaciones internacionales.» [8]

 

« Pero incluso después de que la Internacional Comunista había sido disuelta, las viejas prácticas perduraron por mucho tiempo en las relaciones entre los partidos comunistas y de los trabajadores, prácticas que tenían que ver con la aceptación dogmática de las líneas y políticas realizadas por un país importante que había realizado la revolución socialista antes.» [9]

Sobre la relación del PTC con el resto de Partidos con los que tiene actualmente relación, creemos que habría que analizar si es cierto que mantiene esa independencia de la que hablan con sus amigos, hermanos como ellos mismos dicen, los socialimperialistas chinos.

A parte de esta “pequeña” cuestión es de reseñar también la visión que tienen los revisionistas coreanos con respecto a la Komintern, la cual estaba regida por una férrea democracia interna, y con relaciones fraternales y de respeto entre los partidos que la componían, era el movimiento comunista mundial golpeando con un solo puño, unido frente al capitalismo y la reacción, ¿acaso no es eso a lo que aspiramos todos los comunistas? ¿acaso no es necesario crear una nueva Komintern?, los revisionistas Coreanos hablan de viejas prácticas nocivas, esto es fruto de dos factores principales, el primero su profundo anticomunismo, la Komintern hubiera actuado contra los revisionistas del PTC y segundo la clara influencia del revisionismo maoísta y sus posiciones antikomintern en Corea.

En Corea ni existe ni ha existido nunca la dictadura de proletariado, las posiciones del PTC son interclasistas, por lo que responden a los intereses de clase de la nueva burguesía surgida con la revolución, en Corea no existe el socialismo, existe el capitalismo de estado.

« En la sociedad socialista, todas las personas se transforman en trabajadores socialistas, por lo que cada uno pertenece a las masas del pueblo. . . . La principal pauta para distinguir a los miembros de las masas populares no es su origen socio-clasista, sino su ideología. La ideología socialista y comunista no es la única que sirve de fundamento ideológico para aglutinar a las personas de todos los sectores y clases en masas populares. Cualquiera que ame al país y el pueblo. . . .puede ser integrante de las masas populares.

Partiendo de esta posición, el gran Líder, camarada Kim Il Sung, impulsó con éxito el proceso revolucionario y constructivo agrupando en sus distintas etapas a todas las personas que tenían la idea de servir a la Patria, al pueblo y a la nación, en una sólida fuerza revolucionaria. Nuestro Partido confía en los integrantes de todas las clases y sectores que tienen interés en la revolución, considerándolos acompañantes no temporales sino eternos de la revolución, y los guía por el camino del socialismo y el comunismo.» [10]

 

Podemos ver claramente como Kim Jon IL no entiende ni las etapas de la revolución, ni las tareas de cada etapa ni los aliados en cada una de ellas, no entiende que es lo que determina la posición de clase de un individuo, qué papel tiene la dictadura del proletariado y si apuramos un poco ni que es. Los capitalistas están integrados dentro del sistema norcoreano, la burguesía es bienvenida a la idea juche, como ya hemos dicho la idea juche es revisionismo y es nuestro deber refutar sus ideas y desenmascararlos como lo que son. El socialismo nunca se ha producido en Corea del Norte y no se va a dar en las actuales condiciones.

Hemos querido realizar una pequeña introducción a la ideología juche, pero podríamos hablar también de su práctica, de su estructura de Partidos, su dependencia con respecto a China, detallar más el culto mesiánico al líder y un largo etc., pero la plasmación de ese trabajo no es este manual de introducción al marxismo-leninismo, se realizará en un folleto a parte.

[1] Aventurerismo revolucionario (Pág.13), Lenin.

[2] Carta a Inés Armand, Lenin.

[3] Sobre algunas cuestiones de la historia del bolchevismo, Stalin.

[4] Conclusión:  Maoísmo, teoría antimarxista, Desmontando a Mao.

[5] La “autogestión” Yugoslava; teoría y práctica capitalista.

[6] Sobre la ideología Juche (Pág.65), Kim Jong IL.

[7] Sobre la ideología Juche (Pág.32), Kim Jong IL.

[8] Sobre la ideología Juche (Pág.69), Kim Jong IL.

[9] On the Fundamentals of Revolutionary Party Building, Kim Jong IL.

[10] El socialismo es ciencia, Kim Jong IL.

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