A propósito del veganismo

El último artículo que publicamos en la Universidad Obrera acerca de la cuestión alimentaria ha creado una serie de controversias en algunos de nuestros lectores y queremos aclarar una serie de cuestiones al respecto.

En el artículo mencionado se hablaba de que el veganismo tiene un carácter antimarxista, y así en este artículo nos explayaremos un poco más detallando por qué es una teoría antimarxista.

Partimos de la base, ya desde el principio del artículo, de que establecemos una diferencia entre veganismo (lo que realmente es, no lo que puede entender alguien en su cotidianidad) y vegetarianismo estricto. El primero es una teoría antimarxista que aboga por la paz social y lo segundo es solo una opción personal alimenticia en la cual no se consume ningún producto que tenga un origen animal. Pasamos a explicarlo:

Para empezar, hay que ver de dónde surge la palabra veganismo. A lo largo de la historia de la humanidad, en la antigüedad ya existían vegetarianos estrictos, pero el veganismo como tal surge hace relativamente muy poco tiempo. Es Donald Watson el inventor del término, el cual se asentó con la fundación de la Vegan Society en Inglaterra junto a otras seis personas en 1944. Es el nacimiento del veganismo como tal, como se puede ver en la página británica de la asociación, aunque también para nuestra suerte existe una vegan society española, la cual ha traducido sus textos y de los cuales vamos a tratar varios extractos.

Si vemos las primeras resoluciones o cartas de la vegan society podemos ver lo mismo que afirman en su sección española:

“Además de los múltiples beneficios personales derivados del rechazo de los alimentos o artículos de consumo obtenidos de la explotación cruel, injusta e innecesaria de los animales, la adopción del veganismo contribuye a paliar el hambre mundial, a proteger el medio ambiente y a mejorar la calidad de vida de todo el planeta, creando las condiciones idóneas para una convivencia social basada en la no violencia”. (1)

Adoptan el mismo discurso pacifista (dicho por ellos mismos en otros textos) que Ghandi y Luther King (2). Para un comunista, para alguien que quiere transformar la sociedad y pretende ser vegano le preguntaríamos que cómo casa la lucha de clases con la conciliación social por la que apuesta el movimiento vegano. ¿Dónde queda la violencia revolucionaria? ¿Cómo pretende conquistar el socialismo? ¿Cómo van a organizar la insurrección armada? Podríamos seguir durante horas haciéndoles preguntas y lo mas sensato que pueden hacer es aceptar que se han dejado llevar por ideas burguesas, ser autocríticos y seguir progresando superando sus contradicciones. Y decimos esto porque se ha dado el caso de gente que confunde las cosas y cree que el veganismo es algo distinto a lo que es realmente en la realidad material.

 

En la misma página de la sociedad vegana en España dan una serie de argumentos muy revolucionarios para justificar por qué hay que ser vegano, veamos algunos de ellos:

“Cristianismo: En la Biblia se encuentra una referencia clara sobre la creación del hombre:

Y dijo Dios:
Ved que os he dado toda planta de semilla
que existe sobre la faz de la tierra,
así como todo árbol que lleva fruto de semilla;
para vosotros serán vuestro alimento.
Génesis 1:29

Hinduismo: Consumen vegetales porque no contienen sangre, que está considerada como un elemento contaminante. La veneración hacia las vacas procede de la misma idea, unida a la utilidad económica que el animal tiene para la población.

Jainismo: Los jainistas tienen como base el respeto a todos los seres vivos. Incluso como piensan que las plantas tienen alma, son muy parcos en su dieta y practican bastante a menudo el ayuno.

Budismo: Los budistas respetan la vida animal por el mero hecho de tratarse de un ser vivo. Además, consideran que la carne, el pescado, el ajo y la cebolla son alimentos excitantes, mientras que las frutas, verduras, lácteos y cereales integrales son relajantes y, por tanto, buenos para la meditación.

Adventistas del Séptimo Día: Piensan que para alcanzar el bienestar espiritual el cuerpo debe estar sano y que la manera de conseguirlo es no comer carne.

Musulmanes: La razón por la que no comen carne de cerdo – aunque en un principio es religiosa – tiene un trasfondo sanitario. El Corán prohibió su consumo para luchar contra la triquinosis y otras enfermedades que son transmitidas por este animal.

Judaísmo (aportado por Bea Beshara – Gracias): Por las mismas razones que el Corán, no comen cerdo, ni mezclan ciertos productos animales con el animal mismo; por obvias razones de higiene culinaria… (véase normas de cocina kosher)”. (3)

Falta que suene el himno de “A las barricadas” mientras se carga la página. Aquí tenemos los grandes argumentos científicos de por qué la teoría vegana es necesaria, y si ya nos metemos en los argumentos filosóficos, que también tienen un apartado (4), o en la parte (seudo)científica (5)… ya es para caerse de espaldas. Igualito que el materialismo histórico, vaya. Recomiendo a esas personas que se identifican con el veganismo y que dicen ser marxistas que revisen especialmente estos apartados.

De todas formas quiero hablar de los textos primigenios de la Vegan Society, la biblia de los veganos, veamos que dice Leslie Cross (vicepresidenta de la Vegan Society): “Ahora me parece evidente que cuando amamos, no explotamos. Al momento de amar, no puede haber pensamiento alguno de explotar a quien amamos”. (6)

Sí señor, de aquí llegamos a la toma del Palacio de Invierno. Si hay amor no hay explotación, si el empresario paternalista te ama no hay explotación, si la iglesia explota en las misiones hasta reventar a los indios no pasa nada, si hay amor toda va como la seda, ¿revolución? ¿Para qué, si hay amor?

Diréis que esto está sacado de contexto, que Leslie no quería decir eso. Pues nada, veamos otro ejemplo de unos de sus escritos más importantes, “veganismo definido”:

“El veganismo es en verdad la afirmación de que en donde haya amor la explotación debe desaparecer. Este pensamiento tiene su continuidad histórica con el movimiento que buscaba la liberar a los esclavos humanos. Al ponerlo en práctica, cualquier error fundamental cometido por el hombre contra los animales debe inmediatamente desaparecer. Su esencia está en el poder de la compasión; la máxima expresión de amor de que el hombre es capaz. Algo que se da sin esperar obtener nada a cambio. Y al mismo tiempo que se liberaría a sí misma de otros muchos  perjuicios surgidos del peor aspecto de su propia naturaleza, el beneficio que la humanidad pudiera obtener sería incalculable”.

Bueno, bueno… así que habla además del amor como método de transformación de la sociedad incluso cuando habla del fin del esclavismo. El modo de producción esclavista no acabó por motivos económicos, por contradicciones que se resolvieron, sino por el amor. Luego dirán a los demás que somos metafísicos, pero la verdad es siempre revolucionaria, y es que este es un método metafísico y erróneo de analizar los cambios históricos. No es más que otro ejemplo de por qué el veganismo es profundamente reaccionario.

Los veganos hablan de ética y moral para con los animales y la sociedad, nosotros solo entendemos una moral: la proletaria, aquella que refuerza la lucha de clases, la lucha por la emancipación de nuestra clase, todo lo demás no son más que variantes de la moral burguesa que facilita la alienación de los obreros distrayéndolos de los asuntos importantes.

La industria cárnica es insostenible, en eso estamos de acuerdo. El crecimiento de la población hace insostenible la producción cárnica actual, para la producción de carne actual se destinan más recursos de los que se deberían, se desperdicia en grandes cantidades y esto condena a morir de hambre de hambre a una cantidad ingente de personas en los países menos desarrollados. El progreso de la humanidad demanda un cambio en el proceso productivo de alimentos que sin duda afectará a la dieta de las futuras generaciones, pero es un cambio que no se da por moralismos, sino que el cambio se produce por necesidades materiales por el desarrollo de la humanidad. Esto también se produce en lo referente al uso de animales para el trabajo o para la experimentación. El progreso de la producción y el desarrollo tecnológico para la investigación hace que el uso de animales como sujetos para experimentos sea cada vez menor. Este cambio tampoco es por amor a los animales ni por moralismos, sino que es un cambio que se está produciendo debido al desarrollo de la sociedad humana, al progreso material de esta.

Los marxistas partimos de la base de que las llamadas “luchas parciales” forman parte de la lucha principal, que es la de clases, de esta forma, el feminismo, el antifascismo, el sindicalismo, el ecologismo… son parte de la lucha de clases, por lo tanto ninguna de ellas puede tomar un camino que no sea el de reforzar las fuerzas del proletariado para los combates decisivos para la conquista del socialismo, si es así y una lucha parcial va en contra del movimiento debe ser rechazada y retomada desde una perspectiva de clase.

Este es el primer artículo de toda una serie que pretendemos sacar sobre liberación animal, sostenibilidad del mundo natural y profundización contra el movimiento vegano.

Juan Mesana.

Notas:

  1. http://www.ivu.org/ave/quees.html
  2. http://filosofiavegana.blogspot.com.es/2017/01/la-historia-vegana.html
  3. http://www.ivu.org/ave/vrelig.html
  4. http://www.ivu.org/ave/vfilos.html
  5. http://www.ivu.org/ave/vcient.html
  6. Tomado del ejemplar del invierno de 1955 de The Vegan (El Vegano, volumen 9, número 7, páginas 16-20). Encuentra información sobre Cross y más de sus escrituras en candidhominid.com/2011/07/leslie-cross.html
  7. Veganismo definido. Leslie Cross.
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