La República y el Frente Popular

El final de la monarquía de Alfonso XIII. Los antecedentes de la República.

Final primer periodo del reinado de Alfonso XIII.

El primer período de la monarquía de Alfonso XIII estuvo caracterizado por la alternancia de partidos entre liberales y conservadores de forma ordenada por el monarca. No se podía sostener en el tiempo por múltiples cuestiones que indudablemente favorecieron el paso a la segunda etapa de su reinado. Estas cuestiones fueron las siguientes:

  • La crisis de Partidos:

El sistema de turno de partidos se encontraba totalmente en bancarrota, había perdido toda la legitimidad y apoyo, la corrupción, el caciquismo y la rivalidad de grupos dentro de los propios partidos terminaron por dinamitar, el turno de partidos entre liberales y conservadores ya no podía mantenerse en el tiempo.

  • Auge y radicalización del movimiento obrero:

El movimiento obrero tuvo un gran auge influenciado por la Revolución de Octubre, la conflictividad aumentó y la represión ante esta también. En el campo, los jornaleros iniciaron lo que se llamó el “Trienio Bolchevique” (1918-1921), en el que los jornaleros pedían y luchaban por la expropiación a los grandes terratenientes. El apogeo del sindicalismo combativo sería la huelga de La Canadiense en 1919 en Barcelona, tras el éxito inicial la patronal pasaría a la ofensiva con un lock-out y realizando terrorismo patronal, el pistolerismo se hizo cotidiano, el Somatén (1) crecería como nunca, utilizaban la “ley de fugas” (2), la situación era caótica y la represión muy aguda, hubo cientos de asesinatos y multitud de presos políticos.

  • La cuestión de Marruecos:

España llevaba en guerra en África desde el inicio en 1920 de la llamada “Guerra del Rif” en la que los rifeños bajo el mando de Abd el-Krim se rebelaron contra los abusos e injusticias de la dominación colonial española del Rif.

El momento álgido fue con la derrota en la batalla de Annual en 1921, en la que los españoles perdieron a más de 10000 hombres, esta derrota resonó duramente en España y amenazaba con salpicar al rey Alfonso XIII. Este fue uno de los desencadenantes principales de que el rey decidiera acabar con el turno de partidos y apoyar la implantación de la dictadura de Primo de Rivera.

La victoria en la “Guerra del Rif” sería para españoles y franceses, que colaboraron y realizaron el “desembarco de Alhucemas” con el que consiguieron derrotar a Abd el-Krim.

Segunda etapa del reinado de Alfonso XIII. La dictadura de Primo de Rivera.

El 13 de septiembre de 1923 con el apoyo de las oligarquías, Miguel Primo de Rivera realizaba un pronunciamiento militar con el que se proclamaba jefe del Directorio Militar que dominaría el estado con la aceptación de Alfonso XIII. Se iniciaba el periodo conocido como la “dictadura de Primo de Rivera” la cuál duraría hasta 1930, cuando fue destituido por Dámaso Berenguer, dándose inicio a la llamada “dictablanda” de muy corta duración, ya que en 1931 se proclamaría la II República Española.

La dictadura prometía solucionar los problemas del país, pero sólo resolvió la cuestión de Marruecos. Rápidamente perdió el apoyo en Cataluña y País Vasco, donde las fuerzas nacionalistas cogieron más fuerza que nunca. El problema social continuó, a pesar de llegar a algunos acuerdos con los socialistas, comenzó a moverse otra vez el movimiento obrero, aumentando la conflictividad social.

Intentó copiar al fascismo de Mussolini, pero no logró constituir un partido de masas ni una juventud propia en la que apoyarse.

Los proyectos económicos del régimen en manos del Conde de Guadalhorce y de Calvo Sotelo no tuvieron el impacto deseado, la deuda aumentó.

Acorralado políticamente, abandonado por los militares, dimitió el 30 de enero de 1930, marchándose a París, donde poco después moriría.

La caída final de la Monarquía (1930-1931) y la proclamación de la II República.

Los antiguos partidos resucitaban, los partidos antimonárquicos firmaron el “Pacto de San Sebastián” para implantar una república en España. Entre los firmantes se encontraban grandes personalidades como Miguel Maura, Alcalá Zamora (moderados), Lerroux, Martínez Barrios (radicales), Azaña, Casares Quiroga (nuevos partidos republicanos), Carrasco Formiguera (catalanistas) y Fernando Giner de los Ríos e Indalecio Prieto (socialistas).

El 12 de diciembre de 1930 se sublevó la guarnición de Jaca, con Fermín Galán y Ángel García Hernández a la cabeza, marcharon hacia Huesca proclamando la República, se adelantaron, fueron derrotados y fusilados. Se convirtieron en mártires de la República. La indignación ante estos hechos creció y sumó a gente para la causa de la República.

Damaso Berenguer fracasó en su intento de volver a la situación anterior a la dictadura de Primo de Rivera, fue destituido y se puso al frente al almirante Aznar, el cual convocó elecciones municipales para el 12 de abril. Estas fueron convertidas en un plebiscito por las fuerzas republicanas.

En el campo siguió la tónica del voto caciquil y controlado por los terratenientes, pero en las ciudades las fuerzas republicanas se alzaron con la victoria, el 14 de abril sería proclamada la II República Española, el rey marchó al exilio y comenzaba la andadura republicana.

El PCE al inicio de la República.

El Partido Comunista de España en la proclamación de la República apenas contaba con 3000 militantes (3), este era miembro de la Komintern, de la Internacional Comunista. Su capacidad operativa aún era muy pequeña, fruto de su línea de actuación errónea que había llevado hasta la fecha, sobre todo en lo referente a su posición con la República y con su visión izquierdista de la política de alianzas.

Por este motivo la Komintern se vio obligada a intervenir y apoyó a los que si querían cumplir con las directrices de la Internacional, la cual, por cierto, era y funcionaba como un Partido Comunista Internacional, el PCE era junto al PSUC la sección española.

La línea que llevó Bullejos y sus seguidores y que impuso al principio era una línea doctrinal, izquierdista y sectaria de clase contra clase, la República era burguesa y por lo tanto no debían interaccionar apoyando a las fuerzas que la defendían, debían apostar sólo y directamente por la República obrera. Además, sumió al Partido en luchas internas que le incapacitaban para realizar un trabajo político real y efectivo.

Ante esta tesitura, Bullejos fue llamado a reunirse con la Komintern, se le expulsó del PCE junto a Etelvino Vega, Gabriel León Trilla y Manuel Adame, y en el IV Congreso del PCE, José Díaz Ramos fue elegido Secretario General.

Se ha acusado al PCE desde el anticomunismo de variado pelaje de realizar esta depuración por orden de la Komintern y sin ningún fundamento, incluso acusando al propio PCE y a la Komintern de ultraizquierdistas, cuando la realidad no puede ser más diferente.

En primer lugar, la Komintern era un Partido Comunista Internacional, el PCE era la sección española y tenía sus delegados como el resto de países, no había intromisión como se acusa, sino que lo que hay es participación e internacionalismo proletario.

En segundo lugar, vamos a analizar brevemente los motivos reales y justos por lo que se expulsó a Bullejos y a su grupo:

  • Su grupo no comprendía el carácter de la revolución democrático-burguesa que supuso la proclamación de la República y su desarrollo. No entendían las etapas de la revolución ni los aliados en cada etapa, así las consignas del propio 14 de abril fueron: “¡Abajo la República burguesa! ¡Vivan los soviets!”, no teniendo en cuenta las condiciones materiales, condenando al PCE a ser un partido minoritario y marginal para las grandes masas obreras. Su incapacidad para hacer autocrítica en este sentido fue uno de los motivos de su expulsión.

 

  • Incomprensión de la importancia de la revolución agraria. No entendiendo la importancia de la hegemonía en el movimiento campesino.

 

  • Incomprensión de la teoría leninista sobre la cuestión nacional, apostando por la obligatoriedad de la separación de las nacionalidades. El derecho a la autodeterminación (con el derecho a la separación) y la unión voluntaria de los pueblos era la apuesta comunista y no la separación forzosa sin tener en cuenta las condiciones materiales.

El PCE definió al grupo de Bullejos como oportunista, doctrinario y sectario, como unos desviacionistas ideológicos. Fueron incapaces de rectificar y ser autocríticos cuando fueron llamados por la Komintern. La expulsión era inevitable y necesaria.

El IV Congreso del PCE acabó con los lastres dejados por este grupo, eligiendo a José Díaz Secretario General, rectificando los errores que permitieron posteriormente al PCE convertirse en el Partido de la clase obrera, en el partido de vanguardia de los trabajadores.

El Bienio reformista de Azaña.

La República comenzó su andadura con una mayoría republicana-socialista, las Cortes Constituyentes fueron elegidas en junio de 1931.

Se daría inicio a lo que se llamó el Bienio Reformista. La Constitución de 1931 fue y sigue siendo la carta magna de más progreso que hemos tenido a lo largo de nuestra historia. La República se regía por el sufragio universal, en un principio sólo para hombres, posteriormente también para las mujeres, siendo uno de los primeros países que reconoció el voto femenino. A modo de título se estableció como República de trabajadores, se estableció una única cámara, el Congreso de los Diputados, las regiones del país podrían pedir un estatuto de autonomía, pero no se habló de federalismo, España renunciaba a su vez a la guerra como medio de hacer política, se adhirió a la Sociedad de Naciones.

Se constituyó como una república laica, por lo que tuvo que emprender inmediatamente una labor hercúlea para reformar la educación, construyendo escuelas, alejando a los curas de la enseñanza, formando maestros, intentando dejar a la religión como un asunto privado de cada uno. La dificultad era manifiesta por la falta de escuelas, universidades y docentes no privados y religiosos. Habían tenido el monopolio durante mucho tiempo.

La cuestión religiosa no se redujo sólo a la cuestión de la enseñanza, la Iglesia fue un pilar contra la República, contra el progreso del país, movilizándose constantemente contra las medidas del gobierno. Por otro lado, anarquistas y anticlericales infantiles y radicalizados, atacaban quemando conventos lo que sólo favorecía que la iglesia pudiera utilizarlo para sus propios fines contra la República, contra el progreso de la sociedad.

Otra cuestión a la que se enfrentaron fue al problema del ejército. Acostumbrado este a intervenir en la política española de forma activa, era necesario relegarle a una posición secundaria y favorecer que sus mandos fueran leales a la legalidad republicana.

Con este motivo, Azaña ofreció la jubilación para aquellos que no querían jurar lealtad a la república, 10000 aceptaron, pero muchos mintieron y siguieron en activo esperando una mejor coyuntura para actuar.

No se atrevieron a disolver a la Guardia Civil, odiada por el pueblo por miedo a la reacción del ejército, para contrarrestarla crearon la Guardia de Asalto Republicana, leal a la República.

Se concedió el Estatuto de Autonomía a Cataluña, se iniciaron los trámites para que lo recibiera también el País Vasco, aunque no fue así hasta 1936. Esto creo una gran indignación entre las derechas, que pusieron el grito en el cielo e iniciaron medidas contra estos procesos.

Al problema nacional se le sumó otro problema que terminaría de crear las condiciones para la caída de Azaña y el comienzo del Bienio Negro tras pasar por unas nuevas elecciones. El problema social.

La República creó grandes expectativas en las masas populares, muchas de estas expectativas se vieron defraudadas por el reformismo de Azaña.

La reforma agraria no cumplió no ya con posibles expectativas, sino ni siquiera con lo prometido. La situación en el campo seguía siendo insostenible, por lo que el conflicto en el campo estalló, comenzando una lucha contra la Guardia Civil que acabó con muertos, el caso más conocido es el de Casas Viejas en 1933, en el que la Guardia de Asalto asaltó el pueblo acabando con el putsch anarquista. Esto fue un escándalo para Azaña, que perdió el apoyo socialista.

Otro problema que surgió con fuerza fue la fortaleza de la derecha, aglutinada en la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) de Gil Robles, pero también al nacimiento de grupos fascistas radicales al estilo italiano como la unión del grupo de Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo en las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) o la Falange de José Antonio Primo de Rivera. Estos grupos confabularían contra la República y llevarían a cabo múltiples acciones violentas de todo tipo y magnitud.

Desde la Sanjurjada en 1932, se tenía miedo a actuar con determinación por miedo a otro golpe de estado. El gobierno de Azaña desgastado y abandonado por sus socios fue relevado por Alcalá Zamora, Lerroux fracasó en su intento de gobierno y fue llamado para liquidar las cortes y llamar a elecciones Diego Martínez Barrio.

En las elecciones de 1933, Azaña perdió la mitad de sus diputados y aupó a la derecha a la victoria en las elecciones de noviembre de 1933.

El reformismo republicano de Azaña no fue capaz de cumplir con las expectativas de las masas obreras y campesinas que pedían cambios reales, y se encaminaban hacia la lucha por la revolución social, que realmente transformara la sociedad y diera soluciones a sus demandas y problemas. Este es uno de los motivos del futuro crecimiento exponencial del Partido Comunista.

El Bienio Negro.

Lerroux gobernaría en un principio sin la derecha, pero controlado por ella, Martínez Barrio se escindiría del partido ante la derechización de Lerroux, este cedería el poder a Samper en un momento delicado.

El Bienio Negro fue un periodo en el que se intentó dar marcha atrás a todas las medidas progresistas del periodo anterior, condenando a España al ostracismo y al atraso.

La conflictividad social se disparó, comenzando todo un movimiento de huelgas, que finalmente fue derrotado, se llegó hasta el punto de que haber muertos, lo que elevó de nuevo la conflictividad social.

Samper fue relegado del puesto y volvió Lerroux, el cual incluyó en el gobierno a tres miembros de la CEDA. El movimiento republicano se movilizó en defensa de la República, pero no consiguió la fuerza deseada excepto en dos regiones: Cataluña y Asturias. Se daría paso lo que se ha denominado como el Octubre español.

  • Cataluña:

El movimiento comenzó desde arriba, la propia Generalitat declaró la República Catalana dentro de la República Federal Española, las masas se movilizaron, pero Esquerra Republicana y su gobierno no quisieron armarles, traicionando a las masas, por lo que estas fueron aplastadas con facilidad por el ejército y los líderes de la Generalitat fueron encarcelados, incluido el comunista Joan Comorera, que estaba en minoría dentro del gobierno. El estatuto de Cataluña fue revocado.

  • Asturias:

El movimiento en Asturias tuvo una dirección obrera y vino desde abajo, se armó a los obreros y estos actuaron de forma unida.

Los obreros tomaron los cuarteles, tomaron Oviedo, y para poder doblegarlos tuvieron que traer regimientos marroquíes, al ejército, a la Guardia Civil y bombardearlos, y aun así resistieron 15 días. Son un ejemplo heroico de cómo la clase obrera organizada puede hacer frente a sus enemigos. Si la movilización de Octubre hubiese sido estatal y no sólo en Asturias la situación podría haber sido muy diferente.

Octubre acabó con centenares de muertos y miles de presos políticos, pero debilitó enormemente al gobierno y ayudó a preparar las condiciones materiales para hacer caer al gobierno y acabar con el Bienio Negro.

¿Qué posibilitó la victoria del Frente Popular?

Desde 1934 se fueron dando una serie de circunstancias que posibilitaron la victoria del Frente Popular el 16 de febrero de 1936, las principales fueron las siguientes:

  • La represión por octubre.

La represión generalizada, la falta de libertades y la existencia de miles de presos políticos llevaron a que los grupos de izquierdas antes enfrentados, se unieran para derrotar a la derecha y salvar la República.

La lucha por la amnistía política total fue uno de los pilares del programa del Frente Popular.

  • Se frenaron todas las medidas progresistas de la época anterior. Grave crisis social.

Se echó atrás la reforma agraria, se indemnizó a los terratenientes, se devolvió a la Iglesia Católica un lugar preeminente, aumentó el paro, por lo que los campesinos volverían a apoyar a la izquierda de forma mayoritaria, sumándose al Frente Popular.

  • Auge del fascismo

El partido de Gil Robles se veía con recelos por parte de los monárquicos, que le acusaban de aceptar la República, y de los fascistas más radicales, que le acusaban de parlamentarista. Aunque la CEDA ganó fuerza, empezaron a crecer y a desarrollarse otros partidos más radicales de inspiración fascista al estilo italiano, con vinculaciones con militares que apostaban por el golpismo para solucionar la situación. Los grupos fascistas violentos intentaban imponer sus ideas en la calle al estilo de los “Camisas Negras”, el peligro de implantación de un régimen fascista hizo que la izquierda se aglutinara y fuera más propensa a unirse y a participar en el Frente Popular para defender la República y frenar al fascismo.

  • Crisis económica

Se produjo una disminución de los precios fruto de la deflación, la recesión económica era evidente.

  • La corrupción del Partido de Lerroux

La corrupción era generalizada por parte del Partido Radical de Lerroux, pero dos casos fueron los detonantes del final del gobierno y de la convocatoria de nuevas elecciones el 16 de febrero, que fueron ganadas por el Frente Popular. La cuestión del estraperlo y el asunto Nombela.

La cuestión del estraperlo salió a la palestra en octubre de 1935, este era una ruleta manipulada que posibilitaba grandes beneficios para el casino, su uso fue prohibido, y sus creadores afirmaron que habían donado grandes cantidades de dinero al partido de Lerroux (sobornos) para poder usar las ruletas. Fue un gran escándalo que empezó a separar a la CEDA de Lerroux.

Al mes siguiente saltaba el asunto Nombela, el cual recibe este nombre por el funcionario que descubrió esta corrupción generalizada, Antonio Nombela. En esta cuestión estaban implicados varios miembros dirigentes del Partido Radical de Lerroux, él incluido. Se indemnizaba de forma fraudulenta a la Compañía de África Occidental, propiedad del catalán Antonio Tayá por un contrato que había sido cancelado. Lerroux fue incapaz de dar explicaciones, la CEDA le retiró el apoyo y terminó siendo cesado, Gil Robles solicitó ser llamado para dirigir el gobierno, pero Alcalá Zamora se negó, llamando a Portela Valladares, no lo consiguió y tuvo que llamar a nuevas elecciones.

A propuesta del Partido Comunista de España y de la Komintern se establecía el Frente Popular en enero de 1936, este modelo se siguió en otros países como por ejemplo en Francia. El 16 de Febrero de ese mismo año el Frente Popular ganaba las elecciones, instaurando el periodo más progresista de nuestra historia.

El Frente Popular de España significa para nosotros los comunistas, una gran enseñanza en la lucha contra el fascismo, de la organización obrera y unidad de las fuerzas revolucionarias, en la lucha por la revolución democrática, en la lucha por la república popular encaminada al socialismo por la que hoy en día seguimos luchando. La experiencia republicana terminó fracasando, pero nos deja una rica experiencia para comprender y aprender, para seguir desarrollando esa lucha por una España mejor con más fuerzas que nunca.

Este periodo progresista acabaría con el fallido pronunciamiento militar del 18 de Julio del mismo año, dando inicio a la Guerra Nacional Revolucionaria en la que las fuerzas progresistas y revolucionarias se enfrentaron al fascismo internacional y a lo más reaccionario de la sociedad española. Pero esto es otro tema que trataremos en un trabajo posterior.

La apuesta del Frente Popular.

Para poder entender el Frente Popular como apuesta política primero debemos hacer una pequeña introducción histórica explicando que es el Frente Único del Trabajo, propuesta base de la que salió el Frente Popular.

Tras la I Guerra Mundial, tras la Revolución de Octubre, la unidad obrera era una quimera, los socialdemócratas de la Internacional Socialista y de la Internacional Sindical de Ámsterdam imposibilitaban esta unidad, eran parte de los gobiernos burgueses y facilitaban la actividad a los imperialistas dando de lado a los intereses de la clase obrera.

Era necesaria una apuesta política obrera, por lo que desde la Internacional Comunista se propuso crear el Frente Único del trabajo, a modo de Frente Obrero, el cuál defendería los intereses de clase del proletariado y no los de la burguesía como hacían los socialdemócratas de la Internacional Socialista. El primer requisito para poder formar parte del Frente Único sería dejar de colaborar con la burguesía y sus partidos, apostando por la unidad obrera.

El objetivo principal del Frente Único es reunir todo el potencial del proletariado, de las masas obreras, en defensa de sus intereses de clase contra la burguesía y sus políticas imperialistas. El frente ejercerá su influencia sobre la pequeña burguesía, los intelectuales y otras capas de las masas trabajadoras.

No se debe entender la apuesta del Frente como algo circunscrito a una realidad territorial concreta, no es una apuesta nacional determinada, la construcción del Frente debe ser entendido como algo internacional, un frente internacional de lucha contra la burguesía en pro de la clase obrera, hegemonizada y dirigida por esta y su Partido, el Partido Comunista.

En el Frente, los elementos más conscientes, los comunistas siguen realizando su papel de agitación y concienciación, pues es necesario que se profundice su influencia en las masas para poder educarlas, prepararlas, movilizarlas y organizarlas para las batallas decisivas que vendrán.

A lo largo de la historia se han recibido numerosas críticas por parte de izquierdistas de todo pelaje acusando a los defensores de la apuesta del Frente Único (continuarán estas críticas con el Frente Popular) de colaboracionismo de clase con la burguesía.

Sólo un trotskista recalcitrante podría afirmar tal cosa, sufren una completa incomprensión de las condiciones materiales, realizan un análisis metafísico e idealista de la realidad, no entienden las condiciones materiales por las que se lanza la apuesta del Frente Único igual que tampoco alcanzan a comprender la naturaleza, objetivos y tareas del propio Frente. Aquí podemos ver claramente la concepción del frente de la Komintern:

«El frente único del trabajo tiene como tarea unificar los esfuerzos del proletariado y de todas las masas trabajadoras, grupos o elementos existentes en la sociedad capitalista contemporánea, en defensa de sus intereses vitales y derechos que son idénticos en determinados momentos, contra la burguesía capitalista y su reacción, mientras que la colaboración de clases desorganiza a las masas trabajadoras, deshace sus partidos y organizaciones, ayuda a la burguesía en sus planes de explotación y opresión favoreciendo su dominación de clases sobre la inmensa mayoría de las masas trabajadoras.» (4)

Podemos ver perfectamente como las críticas están basadas en el desconocimiento en el mejor de los casos y que la acusación de colaboracionismo de clases es un absurdo y una mentira.

El Frente Popular antifascista se construiría sobre la base del Frente Único a propuesta de la Internacional Comunista. El Frente Popular antifascista ampliaba ostensiblemente la base organizada en la lucha de clases entre oprimidos y opresores. La clase obrera será hegemónica y bajo esta unirá en alianza a las grandes masas campesinas, a la pequeña burguesía democrática urbana y a los intelectuales progresistas en la lucha contra el capital financiero, contra el fascismo.

“En la movilización de las masas trabajadoras para la lucha contra el fascismo, tenemos como tarea espacialmente importante la creación de un extenso frente popular antifascista sobre la base del frente único proletario. El éxito de toda la lucha del proletariado va íntimamente unido a la creación de la alianza de lucha del proletariado con el campesinado trabajador y con las masas más importantes de la pequeña burguesía urbana, que forman la mayoría de la población incluso en los países industrialmente desarrollados.” (5)

El Frente Popular antifascista posibilita a la clase obrera evitar el aislamiento político a la que quiere someterla la burguesía, evitando así favorecer la ascensión del fascismo al poder. Da la posibilidad a la clase obrera de profundizar en la revolución democrática.

Las mismas críticas que se hicieron al Frente único fueron lanzadas contra el Frente Popular en España por parte de trotskistas y reaccionarios ultraizquierdistas varios, veamos la respuesta de José Díaz, Secretario General del PCE, ante la acusación de colaboracionismo y de renunciar a los objetivos estratégicos de la clase obrera por parte de los defensores de la política de Frente Popular:

“Algunos creían, o pretendían hacer creer, que el Frente Popular era una alianza sin principios con las fuerzas de la burguesía izquierdista y de la pequeña burguesía. Otros se planteaban el problema de si sacrificábamos los objetivos finales por dar solución a las necesidades inmediatas, pero unos y otros se han equivocado. El Frente Popular es la expresión viva de la concentración de las fuerzas obreras y democráticas de España frente a la otra concentración: la de la España del pasado. En esta gran polarización de fuerzas que se está operando en nuestro país, el proletariado tiene la misión de colocarse inteligentemente en el camino del cumplimiento de su misión histórica. Y hay que saber comprender que la lucha de clases no marcha siempre por un camino recto, ni el problema está en desertar del logro de las conquistas parciales que puedan beneficiar a las masas, contraponiendo a esto, como escudo engañoso, la “pureza revolucionaria”, el principio catastrófico del “todo o nada”. ¡No! Las reivindicaciones parciales, cuando se tienen perspectivas revolucionarias claras, sirven como escalones ascendentes en la senda del triunfo sobre los explotadores. Nuestra diferencia, con los reformistas estriba, justamente, en esto: en que mientras nosotros utilizamos las reivindicaciones parciales para hacer marchar a las masas por el camino de la revolución, ellos pretenden utilizadas para desviadas de ese camino.” (6)

La respuesta es la misma que para el Frente Único, esta gente no entiende las condiciones materiales por las que se lanza la apuesta del Frente Popular, no entienden las etapas de la revolución, no entienden los aliados dependiendo de la etapa en la que nos encontremos, realizan un análisis idealista, sesgado y metafísico, no entienden la naturaleza del frente, ni sus tareas, ni la utilidad que tiene esta apuesta, realizan un papel reaccionario al servicio de la burguesía. 

 

Juan Mesana.


Notas.

  1. Somatén: El Somatén fue una institución catalana de carácter parapolicial y reaccionaria. Fue un cuerpo voluntario de civiles, uno de los pilares de la dictadura de Primo de Rivera.
  2. Ley de fugas: Es un tipo de ejecución extrajudicial o paralegal que consiste en simular la evasión de un detenido y con la excusa de que se está fugando asesinarle, con la justificación legal de que no se detuvo cuando le dieron el alto al dicho intento de fuga.
  3. Historia de España. Pierre Vilar.
  4. Frente Único o colaboración de clases. Dimitrov.
  5. El Frente Único de la clase obrera contra el fascismo. Dimitrov.
  6. ¿Qué es el Frente Popular? José Díaz.