¿Cómo se forjó el 5º Regimiento?

Tal día como hoy, hace 84 años, daba comienzo la Guerra Nacional Revolucionaria española después de un fallido y reaccionario golpe de estado. En este día queremos recordar la importancia de los comunistas en detener el golpe primero, y aportar un gran esfuerzo bélico después.

El día 18 de Julio de 1936 el 5º Batallón de Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas, armado improvisadamente con viejos fusiles y pistolas ataca el Cuartel de Montaña, foco de la sublevación en Madrid y para el que expresamente se había licenciado a los militares comunistas y socialistas, introduciendo a varios cientos de falangistas ataviados de uniforme. Gracias al gran esfuerzo y movilización de las masas contra el golpe, el Cuartel de Montaña fue tomado, y tras volver a Cuatro Caminos con todo el armamento capturado, el batallón recibió orden por parte del Partido Comunista de tomar el convento de los salesianos con un gran proyecto en mente.

A los dos días se tomó la decisión de crear unas milicias organizadas, disciplinadas (bajo el principio de disciplina consciente) y entrenadas con vistas a crear un ejército unificado con gran influencia revolucionaria, el conocido 5º Regimiento de Milicias Populares, que participó, organizó y sostuvo parte importante del frente a nivel nacional, interviniendo siempre en los escenarios más decisivos, y que siempre estuvo bajo dirección del Partido Comunista.

El 5º Regimiento fue una creación sin precedentes, puesto que combinaba el trabajo y la activismo social con el esfuerzo bélico. Es decir, se contaba con guarderías, escuelas, bibliotecas, auxilio social, hospitales, talleres, se hacía cargo de proporcionar sustento a viudas e hijos de combatientes caídos… el Regimiento ayudaba a los trabajadores locales y los apoyaban, al tiempo que estos últimos hacían lo propio colaborando y contribuyendo a organizar rápidamente las secciones que todo ejército organizado necesita.

En cuanto a la composición del mismo, todos los batallones tenían mandos escogidos en votación por los propios combatientes, con la condición de no desobedecer sus órdenes. Estos mandos solían ser antiguos soldados o guardias civiles, aunque de no serlo se contaba con una escuela de formación específica.

Los batallones solían agruparse según sindicatos u oficios de sus voluntarios: desde batallones de obreros metalúrgicos a batallones de camareros, pasando incluso por periodistas y estudiantes.

Estos batallones y compañías estaban organizados y equipados de una forma novedosa para la época: disponían de sus propias secciones (ametralladoras, asalto, artillería, sanidad, transportes) que les permitían actuar de forma más autónoma y veloz. Este sistema sería más tarde adoptado para crear las Brigadas Mixtas del Ejército Popular, y sería implantado a su vez en la 2ª Guerra Mundial por el Ejército Rojo y la Wehrmacht alemana entre otros.

Desde el primer día se demostró el éxito rotundo que supuso el Regimiento desde lo social y político a lo militar, puesto que gracias a él, el Partido Comunista logró atraer y concienciar a gran parte de los militantes de otros partidos, o directamente fagocitar sus juventudes (como sucedió con las Juventudes Socialistas Unificadas).

El Regimiento fue disuelto en 1937 tras tomar la decisión de crear el Ejército Popular y convertido en la 11º División, que participaría (y destacaría) en prácticamente todas las grandes ofensivas y batallas de la guerra.

T. Lorente

Bibliografía:

España: El 5ºRegimiento, Enrique Lister

Nuestra guerra, Enrique Lister

El Miliciano, n6, Carlos, A Pérez