Cipriano Martos, 44 años de su asesinato. ¡El pueblo no te olvida!

CIPRIANO MARTOS; UN HOMENAJE, UN EJEMPLO DE LUCHA
Desde la Universidad Obrera y con motivo del aniversario de su cruel ase-
sinato queremos rendir homenaje al camarada Cipriano Martos, militante del Partido Comunista de España (marxista-leninista), del FRAP y de la OSO. Para este homenaje, limitarse a recordar su nombre y las circunstancias de su muerte sería realizar un vago intento de memoria histórica revolucionaria, pues no lo recordamos como una víctima más del franquismo sino como un referente, como un ejemplo de lucha y de sacrificio comunista.

Para ello, para reivindicar su legado nos es imprescindible poner sobre relie-
ve el año 1973 y las luchas que en él se libraron encabezadas por el FRAP y la
OSO, dirigidas a su vez por el destacamento de vanguardia de la clase obrera,por el PCE (ml).

– El Frente Revolucionario Antifascista Y Patriota.

Aunque el PCE(m-l) comienza a trabajar sobre la idea de la creación de un Frente Unido a partir de 1969, esta preparación vendrá acelerada a raíz del
Proceso de Burgos, celebrado en diciembre de 1970 donde se juzga mediante Consejo de Guerra a dieciséis miembros de ETA por tres muertes, entre ellas el ajusticiamiento en agosto de 1968 de Melitón Manzanas, una de las grandes figuras de la represión en Euskadi, reconocido torturador y máximo responsable de la Brigada Político-Social de la Policía Armada en Donosti. En este proceso se declaran cuatro penas de muerte, lo que desatará grandes movilizaciones dentro y fuera de España contra las condenas impuestas, que finalmente serán conmutadas por años de cárcel.

La combatividad de las movilizaciones y de los enfrentamientos con la policía y la ‘marcha atrás’ de la dictadura sobre las condenas deja ver que la única vía útil para la liberación del pueblo de la opresión del régimen fascista es la lucha y oposición directa al mismo.
Con ello, el PCE(m-l) establece como prioridad en su estrategia de frente
de masas y de lucha contra la dictadura a la creación de lo que sería el FRAP,
plataforma destinada a la unidad de acción de todos los sectores revolucionarios en la lucha contra la dictadura.
Se trata de agrupar en una sola dirección a la lucha económica de los obreros y las reivindicaciones de los campesinos junto con la lucha por la emancipación de la mujer y las desarrolladas por los estudiantes y profesores en las universidades con el apoyo de intelectuales, personalidades de la cultura, el arte y la ciencia.

De esta forma, las masas trabajadoras y la juventud revolucionaria apoya-
das por otros sectores encuentran en el FRAP, bajo la dirección del PCE(m-l)
la herramienta capaz de unir, organizar y dirigir la lucha revolucionaria contra
la dictadura y el imperialismo americano.

Con un programa común fijado en ‘los 6 puntos programáticos1
toma forma la alternativa revolucionaria de ruptura con la dictadura frente al colaboracionismo del PCE del grupo Carrillo-Ibárruri que, pactando con la oligarquía,
la jerarquía vaticana y los fascistas y traicionando a la clase obrera, desarrolló la salida pacífica de la dictadura, una maniobra de ‘cambio de chaquetas’ y de transformación del franquismo en un sistema democrático-burgués al estilo europeo que en nada beneficiaba a los intereses de las masas oprimidas.

De esta forma, el FRAP aunaría esfuerzos por intensificar la acción de las masas y elevar su combatividad, de organizar y agudizar las luchas que se
libraban en el estado, siendo la fuerza revolucionaria protagonista de la transi-
ción hasta su disolución en 1978.

-Sobre la creación del FRAP.

El proyecto del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota)
comenzó su desarrollo a partir de enero de 1971 donde tendría lugar la constitución del Comité Coordinador pro-FRAP, así como su línea política: los
6 puntos programáticos. Este Comité, venía compuesto por las siguientes
organizaciones: FELN, PCE(m-l), Vanguardia Socialista, OSO, CAI, FUDE,
UPM, COB, FEDEM, UPPD y las Agrupaciones de Jóvenes Comunistas (marxistas-leninistas), a las que a lo largo de la trayectoria del Frente se les unirían otras organizaciones revolucionarias.

A partir de este punto, se crean numerosos Comités pro-FRAP en todo el
Estado y también en el extranjero debido a la gran emigración de españoles en busca de trabajo por la situación de precariedad extrema que se vivía entonces en España. En este año, y encabezadas por la Oposición Sindical Obrera, se desarrollan importantes luchas obreras entre las que destacan las huelgas de la SEAT y la factoría Harry Walker de Barcelona o la Huelga General de la construcción en Madrid.

Partiendo de estos dos núcleos fuertes, el FRAP se extiende con rapidez y se forman nuevos Comités en Catalunya, Galicia, Asturias, País Valencià y Andalucía. Se intensifican las acciones por todo el Estado y se suman nuevaso organizacionesal proyecto del FRAP, entre ellas la Unión Popular del Campo (UPC), organización campesina.

El avance, crecimiento y la combatividad de las acciones del FRAP lo sitúan rápidamente como el principal objetivo de la policía del régimen, con
lo que a partir de 1972 se desatará una persecución y represión brutal con la
intención de desarticularlo, aunque sin éxito ninguno pues pese a las decenas
de detenciones de sus militantes, tras cada golpe represivo, los miembros del
FRAP se reorganizaban y aumentaban sus filas con nuevos simpatizantes.

-El año 1973.

1973 es el año en el que los Comités ven cumplido su objetivo: las luchas que se desarrollan durante todo el año con el papel dirigente de los miembros del Frente y de las organizaciones que lo componen tienen como resultado
que, a finales de año, el 24 de noviembre en una Conferencia Nacional realizada en París se constituye oficialmente el FRAP, se ratifican sus puntos y se elige la dirección del mismo con Julio Álvarez del Vayo como presidente.

Debido a la importancia de este año, además de ser en agosto y septiembre
donde se sitúa la caída, tortura y asesinato de Cipriano Martos, nos detendremos para analizar las cuestiones más relevantes al respecto.

En 1973 prosiguen los preparativos para la constitución del FRAP, proyec-
to del PCE(m-l) de constitución de un “Frente Unido” como instrumento de
dirección del movimiento obrero donde unificar las distintas luchas parciales
para aunar fuerzas en la lucha contra el enemigo común: régimen franquista y
la oligarquía que lo sostiene.

El estado de salud de Franco era la evidencia de lo que por otra parte se
orquestaba en la política del régimen: la coronación de Juan Carlos, el paso de
la dictadura a la monarquía para asegurar la continuación de la burguesía en el poder. En este clima de inestabilidad política, mientras que el gobierno desataba la más brutal represión sembrando el terror para asegurar esta continuidad del régimen una vez muerto Franco, el PCE(m-l) y el FRAP trabajaban sin descanso para acumular fuerzas y aprovechar este “cambio de papeles” para desestabilizar el régimen.

Mientras este sector, compuesto por el PCE(m-l) el FRAP y sus organiza-
ciones afines -incluyendo apoyos internacionales-, se batían en una lucha sin cuartel contra el régimen y sus fuerzas represivas, otro sector, el del PCE de Carrillo y las CC.OO cumplían con el papel de apagafuegos de la lucha revolucionaria.

Atemorizados por la represión y claudicando todos y cada uno de sus
principios, estos contrarrevolucionarios argumentaban que “no había condicio-
nes para la lucha”. De esta forma desarrollaron el vergonzoso “Pacto para la Libertad”, materializando así su política de reconciliación nacional en la que, a cambio de unas migajas (la legalización del PCE entre ellas) ofrecían una sumisión pacífica y sin alboroto, aliándose así con los oligarcas y los fascistas contribuyendo a la maniobra monárquica para poder tener su espacio en el nuevo juego parlamentario de la democracia burguesa. En esta línea, el PCE y
su grupo desempeñó un papel de traición al movimiento obrero, de colaboración con la burguesía y de boicot a las fuerzas revolucionarias.
En el plano de las luchas económicas, la Oposición Sindical Obrera, (sindicato considerado ilegal por el régimen, pues solo estaba reconocido el Sindicato Vertical franquista) desarrolló, al igual que lo había hecho en los años anteriores un gran papel organizando las masas obreras en fábricas, talleres y
tajos, elevando su conciencia y su compromiso político.

En este contexto, junto a la subida de la carestía de la vida (inflación de los
precios de más de un 11%), se producía en España una situación de precariedad laboral absoluta que, sumado al éxodo rural provocó la emigración de miles de españoles al extranjero. Sobre un total de más de un millón de desplazados, en el primer trimestre de 1973 emigran a Europa 40.280 españoles en busca de trabajo, siendo un total de más de 150.000 en el balance anual.

Hay que añadir que, dentro del país, los salarios eran tan indignos que mujeres
y niños se vieron incorporados a la cadena productiva en condiciones más
precarias aún que las de los hombres.

La OSO supo aprovechar esta situación estableciendo una estructura sindical tanto dentro como fuera del país, favoreciendo así la creación de Comités
pro-FRAP en países como Canadá, Alemania, Francia, Italia, Bélgica y Suiza, creando su propio órgano de propaganda en la emigración (Emancipación Europa) y desarrollando un trabajo sindical revolucionario mediante paros y huelgas constantes en las fábricas donde trabajaban los obreros españoles así como un trabajo continuo de propaganda de los sucesos más significativos en España para recabar apoyos contra la dictadura.

2. En 1973 más de 162.000 menores de 14 años trabajaban en España según datos oficiales, con lo que, se calcula una cifra real muy superior.

El hecho de que miles de obreros fueran despedidos de las fábricas y los
campesinos se vieran sumidos en la miseria como consecuencia de la co-
mercialización de productos extranjeros, del sistema aún vigente de grandes terratenientes y latifundios y de la falta total de una Reforma Agraria, suponía la existencia de mano de obra barata para los grandes empresarios, con lo que para principios de año llega a España la Ford, fruto de los acuerdos con los Estados Unidos.

La llegada de Ford, como concesión del Gobierno de Franco ante el im-
perialismo yanqui que buscaba su “trampolín” en Europa, supuso entre otras cosas un cambio “a dedo” en la legislación. Hasta entonces era necesario que el 90% de los componentes utilizados en las fábricas fueran producidos en el país, cosa que cambió con la llegada de los americanos, con lo que se pasó de
un 90 a un 50% para facilitar el asentamiento de la Ford. Además de esto, el 90% de la producción estaba destinada a su venta en el extranjero con lo que España, además de ser el país de los camareros de Europa era el de la mano de obra barata para los coches americanos.

El trabajo político y los esfuerzos desarrollados por el FRAP en los prime-
ros meses del año cristaliza en una fecha histórica para el movimiento obrero español: El primero de mayo de 1973. En esta fecha, enmarcada junto con el 2 de mayo en las jornadas de lucha movilizadas por el FRAP, se llevaron a cabo grandes manifestaciones en todo el estado destacando la que se realizó
en Madrid, donde se dan grandes enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre los manifestantes y los cuerpos represivos, siendo ajusticiado un subinspector de la BPS y una treintena de miembros de los diversos cuerpos represivos son hospitalizados.
Esta movilización supuso una demostración de fuerza y de poder de convocatoria del FRAP, que en apenas dos años desde su creación poseía una estructura sólida, estando integrado entre las masas y a la cabeza del movimiento revolucionario.

En los días siguientes a estos sucesos se desata una gran campaña represiva
contra el FRAP donde se producen 150 detenciones en Madrid, a la que acu-
den más de 10.000 personas y donde se dan grandes enfrentamientos cuerpo a
cuerpo entre los manifestantes y los cuerpos represivos, 27 en Valencia, otras 7 en Valladolid, 40 más en Elche, 25 en Pamplona y también en Barcelona, donde se producen 7 detenciones. Los detenidos, llevados a la DGS fueron brutalmente torturados durante días, en los que además de sesiones de golpes y descargas eléctricas durante horas, se practicaron las torturas conocidas “el quirófano”, “canguro”, “pato” y el método del “bolígrafo hexagonal”. Los detenidos eran enviados al Hospital o a la cárcel donde algunos fueron devueltos a la DGS para ser torturados de nuevo. En la prisión de Carabanchel estaba prohibida la entrada de médicos y de los abogados de los presos, con el objetivo de aislarlos y ocultar las torturas que habían sufrido.

Estos hechos, lejos de conseguir sus fines, no detuvieron al PCE(m-l), ni al
FRAP ni al resto de revolucionarios pues en los meses próximos de impulsó
una gran campaña de solidaridad dentro y fuera del estado con los detenidos y torturados a raíz del 1 y 2 de mayo. Aunque la policía aseguraba haber desarticulado los Comités pro-FRAP, la realidad era que, por el ejemplo de combatividad demostrado, las decenas de militantes detenidos fueron repuestas con nuevos militantes que se sumaban a las filas del Frente.
El grupo de Carrillo y Cía, que no había convocado a ninguna de las movilizaciones por el Primero de mayo, en un alarde de su carácter manipu-
lador y reaccionario calificaba estas jornadas de lucha de “provocadoras” por los enfrentamientos con la policía, cuando esto no era más que la respuesta sistemática del régimen ante las movilizaciones obreras, donde no en pocas ocasiones, la policía disparaba sobre los obreros, como había ocurrido en febrero en Villaverde donde resultó herido de bala un militante del PCE(m-l)
en un reparto de propaganda o en Madrid donde, tras una manifestación en apoyo al pueblo de Vietnam la policía disparó contra los manifestantes causando 5 heridos. La diferencia era que, en esta ocasión, el pueblo había dado una respuesta contundente contra los esbirros de Policía Armada y de la BPS en las calles de Madrid.

Además de esto, el boicot del grupo carrillista continuó dentro de la propia
cárcel de Carabanchel en la Tercera Galería donde se encontraban los dete-
nidos del 1 y 2 de mayo que habían sido enviados a prisión a la espera de juicio. No contentos con las torturas que les habían practicado a los presos del
Primero de mayo, la policía irrumpió en la cárcel con la intención de excarce-
lar sin autorización judicial a varios presos, hecho que suponía su vuelta a los calabozos de la DGS donde serían torturados de nuevo. Ante esto, los demás presos, tanto políticos como sociales (salvo el grupo de Marcelino Camacho y el resto de presos del PCE y de las CCOO) se abalanzaron sobre los policías confrontando físicamente y evitando que los compañeros fueran excarcelados.

Ante esto, 14 presos políticos 3 fueron enviados a celdas de castigo.

3. Unidad que se hacía patente en las frecuentes acciones y comunicados conjuntos firma

En los días siguientes, se organizó una huelga de hambre de más de 80 pre-
sos exigiendo el fin de las excarcelaciones sin autorización judicial, así como el retorno a la galería de los presos enviados a las celdas de castigo. Nuevamente, el grupo de los carrillistas rompió la unidad de acción de los presos políticos al no secundar esta huelga. La dirección de la cárcel cedió ante la presión de los presos en huelga de hambre y de sus familiares que emprendieron movilizaciones en el exterior, siendo prohibidas las excarcelaciones y devueltos los presos a las celdas habituales.

El grupo carrillista, además de estas infames acciones, y con el victimismo
más rancio, lloriqueaba sobre “gran represión” de la que habían sido objeto sus militantes en el conocido como Proceso 1001 en el que se encontraban Camacho, Saborido, Sartorius y otros de sus dirigentes. Mientras que el PCE(m-l)
desarrollaban un trabajo revolucionario agitando y organizando a las masas la
lucha contra la dictadura y los fascistas, el PCE y las Comisiones Obreras cerraban filas en torno a su “Pacto para la Libertad” colaborando con la reacción.

Mientras decenas de presos eran torturados y apaleados en las diligencias de la DGS y en las cárceles del estado, los presos del grupo de Carrillo, ante las acciones revolucionarias que se desarrollaban dentro de la propia cárcel daban
la callada por respuesta aludiendo a que “no era el momento adecuado” o a
“falta de condiciones”.

Dado el espíritu de lucha y sacrificio de los militantes del PCE(m-l), del
FRAP, así como del resto de organizaciones que lo componían, la actividad política no acababa con la detención y las torturas, sino que continuaba dentro de la cárcel donde, se establecían nuevas células, se redactaban comunicados y artículos para la prensa clandestina del exterior y se luchaba por las reivindicaciones de los propios internos.

Los presos políticos del 1 y 2 de mayo fueron llevados ante la jurisdicción
militar y el Tribunal de Orden Publico donde se impusieron duras penas, los
presos del Proceso 1001, siendo los dirigentes reconocidos de las CCOO recibieron penas de entre 12 y un máximo de 20 años, que fueron revisadas en el año siguiente, siendo rebajadas a penas de entre 2 y 5 años y finalmente, serían indultados por el propio rey Juan Carlos. De esta forma los propios carrillistas se encargaron de demostrar quienes eran realmente los antifranquistas y quienes decían serlo, quienes se mantuvieron firmes a sus ideales y quienes guardaron la bandera roja y tricolor en el baúl de los recuerdos para hincar la rodilla ante la bandera franquista primero y después ante la corona monárquica.
dos por los presos del PCE(m-l), la JCE(m-l), ETA (V), ETA (VI), la LCR, la OSO, la FUDE y posteriormente el FRAP

La actividad política continuó en los siguientes meses sin retroceder ni un
milímetro ante la represión sino más bien todo lo contrario. En el extranjero
destacan las importantes huelgas de la Renault en Francia y de la Opel en Ale-
mania; dentro de España se libran huelgas y paros en Sagunto, Bilbao, Pamplona, Barcelona, Hospitalet, Sevilla, Vigo, Madrid y la huelga en las cuencas mineras asturianas. El 3 de abril, en la huelga de la central térmica de San Adrià del Besòs (Barcelona) el obrero Manuel Fernández Márquez fue asesinado a tiros por la policía enviada a la térmica para reprimir la huelga. Con él eran desde 1970 hasta la fecha 18 los obreros asesinados por la policía franquista.

En el mes de junio en Sagunto avanza la huelga de la Menera, donde los
obreros llevan más de un mes de lucha para evitar el despido de trabajadores.
Por el planteamiento revolucionario de la OSO, por su integración dentro
del FRAP y por el espíritu de combatividad de sus militantes, las huelgas de trabajadores no se quedan en las fábricas, sino que, en cada huelga, en cada movilización, en cada problemática derivada de la lucha de clases estaban involucrados todos los sectores del movimiento obrero, se trabaja y organiza en facultades, barrios, centros de trabajo, institutos… así es como en el caso de Sagunto, las reivindicaciones de los obreros se hacen eco en otras fábricas, desatándose huelgas de solidaridad en toda la comarca, trasladándose también e institutos y escuelas profesionales hasta que finalmente, y junto con el apoyo de todo el pueblo se convoca una manifestación a la que acudirán 2.000
personas y que será reprimida por la policía, ante la que los manifestantes
responderán activamente librándose enfrentamientos durante varias horas. De la misma forma se libró con éxito la huelga de los trabajadores de la CAF de
San Sebastián (Compañía Auxiliar de Ferrocarriles), donde la lucha mantenida durante tres semanas de huelga condujo a la victoria con la readmisión de 1.200 obreros despedíos por la patronal.
En el mes siguiente es de destacada importancia la Huelga General de Pam-
plona de los obreros de Motor Ibérica4
donde ante los despidos de obreros y
de la misma forma que en Sagunto, de los choques locales se pasó a enfrenta-
mientos generales, de la huelga en la fábrica se fue a las huelgas de solidaridad en todas las fábricas, grandes y pequeñas y de ahí a la Huelga General de todo el pueblo de Navarra. De la lucha económica se pasó a la lucha política contra la dictadura. Ya no era una cuestión particular de los obreros despediros, ni siquiera de sus compañeros de fábrica, sino que era una cuestión política de todo el pueblo, que en solidaridad se unió junto con los trabajadores de Motor.

4. Controlada por la compañía Massey Fergusson

Ibérica en las huelgas, en los paros y en los enfrentamientos en la calle con las
fuerzas policiales del régimen.
El avance cualitativo del FRAP y de la OSO se transmitía en una espiral
revolucionaria donde a cada mes que transcurría se unían nuevos sectores a la lucha contra el régimen franquista, se redoblaban esfuerzos y se multiplicaban las acciones revolucionarias. Ejemplo de ello son los datos que reflejan las horas de huelga en los 6 primeros meses del año, donde en 1971, con la aparición del FRAP, el cómputo semestral es de 4.900.000 horas de huelga, siendo de 7.800.000 en 1972 y en 1973 -año clave para el desarrollo del FRAP- las horas de huelga del primer semestre ascendían a 9.880.000.

En septiembre de 1973 se produce una caída de militantes del FRAP en
Reus donde es detenido y torturado entre otros Cipriano Martos, que morirá
finalmente el 17 de éste mes.
Se conmemoran también los 20 años de los acuerdos yanqui-franquistas
del 26 de septiembre de 1953 donde se acuerda el apoyo económico y político
a la dictadura para mantenerse en el poder y comenzar la vía de la apertura al exterior y lo que sería finalmente la entrada en el Mercado Común Europeo. A cambio de esto, además de las concesiones de terreno y de carácter económico como con la instauración de la Ford o la imposición de compra de los excedentes de la industria americana, se establecen en España un total de 30 bases militares aéreas, terrestres y navales desplegando en suelo español a más de 30.000 soldados norteamericanos. Esto mantiene 20 años después de la firma de los acuerdos un fuerte sentimiento antiimperialista en el pueblo español
patente en la propaganda política y en diversas acciones revolucionarias contra los yanquis.
En este mismo mes se produce la adhesión de la Unión Socialista Española a los Comités pro-FRAP. En la fábrica de calzados de Segarra (Vall d’Uixó) los obreros en lucha desde mediados de mes por las malas condiciones laborales y los despidos de sus compañeros logran liberar a los trabajadores detenidos por la Guardia Civil.

En el mes siguiente mientras los carrillistas junto con la oligarquía y el Opus Dei siguen tramando su “Pacto para la libertad”, continúan las luchas obreras en buena parte del Estado. Se desarrolla así la Huelga Generalizada de la Construcción en Madrid, encabezada por la OSO y bajo las reivindicaciones de mejoras de salario, horario laboral, seguridad e higiene. En Almussafes (Valencia)continúan las luchas contra las expropiaciones de las tierras de los campesinos para implantar allí la Ford. Se reaviva de igual forma la lucha de los campesinos de Pamplona, Pinedo y Jerez encabezadas por la UPC contra las expropiaciones y los precios míseros que los capitalistas pagaban por las cosechas.

La justa vía revolucionaria del PCE(m-l) a la cabeza de las masas se ratifica
como la única vía posible para la liberación del pueblo español del yugo fascista y de la dominación del imperialismo yanqui. La violencia desatada por el régimen es contestada con la violencia revolucionaria y la lucha armada del movimiento obrero con el FRAP como dirección centralizada del mismo. La lucha contra la dictadura se estructura en torno a tres ejes principales que son:

1) La lucha contra la represión, 2) la lucha contra la carestía de la vida y 3) la
lucha contra la maniobra monárquica continuadora del régimen; y en torno a
estos ejes principales y bajo la organización y los 6 puntos programáticos del FRAP se unen obreros, campesinos, estudiantes, profesores e intelectuales.

Es innegable el papel del PCE(m-l) y del FRAP durante la transición es
parte fundamental de nuestra historia revolucionaria por su lucha incesante
contra el revisionismo y por su gran organización y combatividad. El camino de los revolucionarios nunca ha sido un camino fácil: mientras algunos se aseguraron en la transición su parte del pastel otros apostaron por la ruptura con el régimen, senda que no estuvo tampoco libre de errores,
pero que por sus aciertos constituye un ejemplo de sacrificio y justeza de
principios.

Cipriano Martos Jiménez nace el 9 de diciembre de 1942 en Huétor-Tájar, en la provincia de Granada.

Hijo de una familia humilde de jornaleros, trabajó desde los 11 años en el campo, en Pruna (Sevilla) hasta que, dada la situación de miseria a la que se veían forzados los campesinos, se vio obligado a emigrar junto con su hermano Antonio. De Andalucía pasaría a Cataluña, donde tomaría conciencia política afiliándose a la OSO, al PCE(m-l) y al FRAP. En el 71 se instala en Sabadell donde trabaja como obrero en las fábricas del textil y desarrolla sus primeras acciones políticas (reparto de propaganda, participación en movilizaciones obreras…). Es aquí donde, tras una ‘caída’ de compañeros, por precaución, el Partido lo traslada a Barcelona y más tarde a Reus, donde trabajaría como encofrador.

En julio de 1973, la célula del FRAP de Reus realiza unas pintadas de repulsa a la dictadura y contra la maniobra monárquica: “Ni Franco, ni Rey, ni Yankis: República Popular y federativa. FRAP”, “Abajo la monarquía del pelele Juan Carlos. FRAP”

En agosto, se desplazan a la ciudad de Igualada para realizar un reparto de propaganda contra el régimen en las fábricas, exigiendo un salario y condiciones dignas para los trabajadores. La Guardia Civil los descubre y toma nota de la matrícula del coche con el que se habían desplazado hasta Igualada, de esta forma darían con el paradero de su compañero Pascual Carrilero, que sería detenido el día 22.

Localizados los miembros del FRAP se lleva a cabo una redada por la que en los días siguientes se producirían 8 detenciones más, entre ellas la de Cipriano Martos, detenido el día 25 en la puerta de la empresa en la que trabajaba como encofrador. Ese mismo día registran su piso, situado en la calle Pubill Oriol, nº2 de Reus, donde encontrarían entre otros objetos, su carnet de miembro del PCE(m-l).

Es llevado a la Casa Cuartel de la Guardia Civil para ser interrogado y así comienzan las torturas. Al negarse a declarar y a dar información sobre sus compañeros será obligado a beber parte de un cóctel molotov encontrado en su casa, compuesto de ácido sulfúrico y gasolina, lo cual le abrasó el esófago y los órganos. Al no poder gesticular palabra tras estosbrutales hechos, el interrogatorio será suspendido y se le trasladará Hospital San Juan de Reus donde se le realizaría un lavado de estómago para intentar salvarle.

Pese a su grave estado, el día 29 de agosto sería llevado ante el juez para prestar declaración donde, nuevamente y debido a sus lesiones sería incapaz de responder y llevado de vuelta al hospital donde lucharía por su vida hasta que falleció la noche del día 17 de septiembre a la edad de 30 años. En el certificado de defunción aparecería como causa de la misma una “hemorragia interna”.

Su familia no se enteraría de lo sucedido hasta el día siguiente, en el que marcharían de Huétor-Tájar a Reus para, al menos, despedirse de Martos. Esto tampoco pudo ser, pues la Guardia Civil que su madre y su hermano pudiesen ver el cadáver. A su abogado tampoco le fue permitidala entrada.

Cipriano Martos, sería enterrado el día 20 en secreto en la fosa común de la beneficencia del cementerio de Reus, donde se presume que fue depositado en la fosa 11, piso 6, número 66, Norte, según consta en el archivo. La Guardia Civil mantuvo en secreto esta acción para impedir queacudieran sus familiares y conocidos.

Su muerte, silenciada por los medios del régimen, no se publicó en ningún periódico español, con lo que la única información relativa a su asesinato se difundió a través de los aparatos de propaganda del PCE(m-l) y las organizaciones revolucionarias como el FRAP, la OSO o la Unión Popular de Artistas. En Europa, y gracias a las informaciones que regularmentedaba a nivel nacional e internacional la Agencia de Prensa España Popular (APEP), encuadrada en el FRAP, “Le Monde” dio la noticia, aunque con algún retraso. También denunciaron el asesinato “Liberation” e “Il Manifesto”.

El Consulado franquista de Hendaya fue atacado días después: se arrojaron botellas con pintura roja y se hicieron grandes pintadas de ¡Asesinos! Cipriano Martos será vengado. ¡Muerte al fascismo!

Años más tarde, los camaradas de Cipriano levantaron un monolito en la fosa común donde fue enterrado con la inscripción “Cipriano Martos Jiménez, 1945-1973. Militante y héroe del PCE(M-L) asesinado en Reus por luchar por la República, el Socialismo y el Comunismo. Tus camaradas.Reus 17/9/1979”.Cipriano Martos fue asesinado cruelmente por la dictadura, pero con esto, lejos de acabar con él le dieron más voz. Su ejemplo, su espíritu de sacrificio y firmeza de principios que le llevaron a la muerte son el mejor legado que pudo dejar. Cipriano, al igual que tantos otros camaradas del PCE(m-l) y del FRAP supo comportarse como un comunista ante las torturas y los interrogatorios de las fuerzas represivas, supo anteponer sus principios, la defensa del Partido y de sus camaradas a su propia vida y por ello será recordado.

Los comunistas cuando reivindicamos a nuestros héroes caídos y a los partidos históricos no lo hacemos en añoranza nostálgica del pasado, sino como un ejercicio de análisis de esa lucha de la que aprender de los errores y de las innumerables victorias para con nuestra clase.

El folclore revolucionario vacío de contenido de nada sirve. De nada sirve recordar a los mártires del pueblo, a los mártires del Partido Comunista de España (marxista-leninista) como Cipriano, como Xosé Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz si luego en la práctica se claudica con sus principios y su lucha como algunos hacen. Si solo mantiene vivo su recuerdo una vez cada año y no como referentes de militancia y de valores comunistas, sus muertes habrán sido en vano.

Es deber de todos los comunistas recuperar nuestro pasado, de rendir homenaje con la continuación de su lucha, siguiendo su ejemplo y recogiendo, para levantar aún más alta la bandera del marxismo-leninismo.

¡SALUD CAMARADA CIPRIANO MARTOS!

¡VIVA EL PCE(m-l)!¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

Vicente Vivas

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¿Quiénes son realmente aquellos que apoyan a Al Assad en Siria? – De Acero 8

¿Quiénes son realmente aquellos que apoyan a Al Assad en Siria?

Desde hace unos años, aproximadamente desde la invasión de Libia, se ha ido conformando una alianza de partidos reformistas de diversos tipos que se han aunado en el movimiento de solidaridad con Siria y en los comités proucranianos. En este artículo hablaremos solo de los primeros.

Aunque se postulan como grandes antiimperialistas e internacionalistas, como grandes defensores contra la opresión de los pueblos, la realidad se encarga de demostrar lo contrario. A pesar de pertenecer a corrientes ideológicas aparentemente distintas, confluyen en las mismas posiciones reaccionarias, desmovilizadoras y proimperialistas. Su análisis para justificar sus posiciones raya con la ciencia ficción.

Continuar leyendo “¿Quiénes son realmente aquellos que apoyan a Al Assad en Siria? – De Acero 8”

Análisis de la guerra imperialista en Ucrania. Extraído de la Revista De Acero 8.

CUÁL DEBE SER LA POSICIÓN MARXISTA-LENINISTA ANTE LAS GUERRAS: ANÁLISIS DE LA GUERRA IMPERIALISTA EN UCRANIA.

 A pesar de la clarividencia que está mostrando la guerra en Ucrania, todavía seguimos encontrándonos a supuestos comunistas, y decimos supuestos, pues estos así se denominan pese a ser los defensores más abnegados y fervorosos fieles de la burguesía monopolista, que justifican la intervención rusa en nombre del antifascismo y de la clase obrera ucraniana y rusa. Nos resulta ya de un nivel tan vergonzoso, que queremos aclarar una vez más, de manera definitiva, el carácter imperialista que tiene este conflicto, arrancándoles  así  la máscara de adalides del comunismo a estos pseudorevolucionarios, a estos fervorosos lacayos y guardianes del imperialismo ruso.

 Obviaremos los argumentos estúpidos e irrisorios de la mayoría de sus defensores,  que se basan principalmente en: “hay antifascistas luchando en la zona del Donbáss, por lo tanto es una lucha antifascista”, “en el gobierno ucraniano hay nazis, por lo tanto es una lucha antifascista” o “E.E.U.U. y Europa matan gente”. Estos  argumentos como podemos apreciar tienen más similitud  a un razonamiento de Forrest Gump (“mi mamá dice…”) que al de un comunista honesto, que a pesar de que pueda cometer errores ideológicos, pretenda analizar desde una perspectiva marxista el conflicto.
Continuar leyendo “Análisis de la guerra imperialista en Ucrania. Extraído de la Revista De Acero 8.”

Sobre el desarme de ETA: El proceso de paz vasco y los artesanos de la paz

*Este artículo no se centrará en analizar el recorrido del grupo armado ETA ni del Movimiento de Liberación Nacional Vasco, con sus aciertos y sus desviaciones ideólogicas y errores tácticos. El objetivo de este artículo es analizar el desarme de ETA desde un punto de vista de clase, así como desmontar toda la terminología burguesa de “paz” y “convivencia” que envuelve a este hecho.

Tras más de 50 años de recorrido, el pasado 8 de abril se concluía el desarme de Euskadi Ta Askatasuna (ETA) en la localidad de Baiona. Un desarme que se encuentra enmarcado dentro de la nueva estrategia de la izquierda abertzale oficial de proceso de paz y “convivencia para la ciudadanía”; una estrategia de claudicación y sumisión ante el imperialismo que, pese a venir de años atrás, fue consumada en su programa Zutik Euskal Herria y posteriormente en la Conferencia de Aiete en 2010, y que parece estar encauzado. Un desarme diseñado por la Comisión Internacional de Verificación (CIV), agentes del imperialismo occidental dedicados a participar en desarmes de otros grupos armados y de asegurar así la paz para los estados burgueses, que como ellos mismos dicen “tiene el objetivo de facilitar diálogos políticos para reducir conflictos violentos.”

Dentro de esta comisión destacan miembros como Ronnie Kasrils (ex Ministro de Inteligencia y Viceministro de Defensa de Sudáfrica), Chris Maccabe (ex Director político de la Oficina de Irlanda del Norte del Reino Unido y ex jefe de Regímenes Penitenciarios de Irlanda del Norte), Ram Manikkalingam (director del Dialogue Advisory Group y Profesor en la universidad de Amsterdam y ex asesor del Presidente de Sri Lanka para las negociaciones con los Tigres tamiles), Satish Nambiar (ex Vicejefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de la India y ex Comandante y Jefe de Misión de la Fuerza de protección de las Naciones Unidas en la ex Yugoslavia en 1992 y 1993) o Aracelly Santana (ex Representante Adjunta del Secretario General de las Naciones Unidas y Jefa Adjunta de Misión de las Naciones Unidas en Nepal (UNMIN) y ex Directora de la Oficina de las Ámericas, Departamento de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas) entre otros.[i] Es evidente de qué bando son estos representantes, del imperialismo, y que si son estos los que dirigen el desarme, ¿hacia dónde irá encaminado este? Pues a reforzar sus intereses de clase. Querer vender a las masas que es un desarme promovido por la sociedad vasca es ocultar el verdadero carácter de clase y los intereses de estos agentes, es engañar y presentar como algo en favor de toda la sociedad cuando lo único que favorece y refuerza son las fuerzas del imperialismo; tras conseguir la claudicación ideológica de un movimiento de liberación nacional consiguen ahora también su claudicación militar.

El único objetivo de estos agentes no es otro que el de evitar conflictos violentos que se den con el imperialismo, pues no exigen ningún desarme al estado español y francés y por lo tanto refuerzan el monopolio de la violencia por parte de estos. Fiel a sus intereses de clase, el imperialismo utiliza a sus agentes que, en nombre de los derechos humanos, pretenden desarmar a cualquier grupo que ponga en peligro la supuesta armonía que reina en la sociedad, que no es más que la armonía para la burguesía que ellos mismos vienen a reforzar.

Nosotros no negamos que en ciertos casos se pueda negociar con el imperialismo por cuestiones tácticas que no hacen variar la estrategia; no negamos que estas negociaciones puedan ser favorables a las posiciones revolucionarias. Pero estas pueden suponer un avance para la revolución (que no es este el caso de la izquierda abertzale) si se hace de tú a tú, si la fuerza que negocia con el imperialismo lo hace desde una posición de poder. En el caso contrario sucede que estos acuerdos se convierten en órdenes del imperialismo, pues él está negociando desde el poder absoluto mientras que la otra parte no posee nada con el que ganar algo. Y eso es lo que ha ocurrido en los acuerdos de la Izquierda Abertzale con el imperialismo, que han ACATADO la hoja de ruta del proceso de paz que estos les han ordenado, pues la izquierda abertzale parte estas negociaciones desde una posición de debilidad, ya que se encuentra derrotada tanto a nivel represivo como a nivel ideológico.

Que este desarme no significa un avance revolucionario ni progresista es más que evidente. Lo único que se ha conseguido es reafirmar el poder del estado y asegurar su paz. Pero además de eso, es de remarcar que ni siquiera se han conseguido los objetivos que tenían, que no han conseguido ni negociar con el Estado, pues este proceso de paz se ha realizado unilateralmente, es decir, ya no solo es una derrota ideológica de principios y de claudicación ante el imperialismo, sino que entendiéndolo desde el reformismo armado también se puede considerar como un absoluto fracaso, ya que ni han logrado ni van camino de lograr sus mínimos objetivos que se encontraban dentro del marco imperialista, así como el acercamiento de los presos o el denominado derecho a decidir. El estado español y francés no se ven obligados ni presionados a mover ni un ápice ante un movimiento que ha sido derrotado tanto ideológicamente como militarmente.

Entendiéndolo desde una posición marxista-leninista, es muy preocupante también la terminología que se ha usado al envolver este desarme, basada sobre todo en términos como “paz” y “convivencia” de la sociedad, haciendo creer a las masas populares la armonía que reina y que debe reinar en esta sociedad, ocultando la existencia de clases sociales antagónicas y el carácter de clase del estado, en defensa siempre de la clase de los explotadores. Los que analizamos el desarrollo de la sociedad a través del materialismo dialéctico y no nos dejamos llevar por el idealismo ni las ideas abstractas sobre la paz y el estado, sabemos bien que en el momento en el que dentro de una sociedad existe la propiedad privada sobre los medios de producción, esa sociedad se divide en clases sociales antagónicas, entre explotadores y explotados y que por lo tanto no puede existir una convivencia entre toda la sociedad, pues esta la componen clases sociales antagónicas en lucha. También es necesario analizar el carácter de clase del estado, herramienta de las clases explotadoras para reprimir a las clases explotadas y así asegurar el poder de los primeros. Los que hablan de la paz en abstracto sin tener en cuenta que en una sociedad de clases el monopolio de la violencia queda en manos del estado como representante de las clases explotadoras, y los que al apostar por esa paz abogan por desarmar a cualquier miembro no perteneciente al estado, lo único que buscan es reafirmar el poder de la burguesía a través del estado y fortalecer el poder estatal, que el monopolio de la violencia quede en sus manos. Como curiosidad y como prueba también de lo que entiende esta gente por “convivencia de la sociedad”, ETA en su comunicado de desarme dice que deja las armas en manos de la sociedad civil y de Euskal Herria[ii], mientras que es la policía francesa la que incauta todas las armas. Una prueba más de cómo nos quieren vender algo como la paz para el pueblo mientras que lo único en lo que se ha convertido es en el fortalecimiento de la paz para el estado y para el imperialismo.

“Los sociólogos y juristas burgueses presentan al Estado capitalista como una institución situada por encima de las clases y al margen de ellas; situada, a su modo de ver, por encima de la sociedad. Algunos de ellos sostienen que el Estado es una organización destinada a “mantener el orden” que, a la manera del guardián nocturno, vela por el descanso de todos los ciudadanos. Unos definen el Estado como el vínculo que mantiene unida a la sociedad y le impide desintegrarse, otros afirman que la misión del Estado consiste en mitigar las contradicciones de clase, en conciliar entre sí a las clases enemigas y así sucesivamente. Todas estas “teorías” coinciden en una cosa: en negar la naturaleza de clase del Estado.”[iii]

 

“Las falaces invenciones acerca del Estado que se nos dice situado por encima de las clases se encarga de refutarlas toda la realidad efectiva y cotidiana de los Estados burgueses y en particular su actividad en los momentos de los choques de clases entre el proletariado y la burguesía, en que todas las armas del poder del Estado: la policía, el ejército, los tribunales de justicia, etc., se ponen abiertamente en acción para aplastar a los obreros.

En realidad, el Estado es la organización política de la clase económicamente dominante. El Estado es la organización puesta en manos de la clase dominante como arma para aplastar a las otras clases.”[iv]

 

Además de esto se ha podido ver cómo este desarme, controlado por los agentes del imperialismo de arriba abajo, se ha realizado a través de los llamados Artesanos de la Paz, supuestos voluntarios de la sociedad civil para llevar a cabo el desarme “ante la pasividad de los gobiernos español y francés.” La imagen de la implicación del pueblo en este desarme es un argumento al que intentan recurrir una y otra vez para conseguir legitimidad a ojos del pueblo, para que no se desenmascare del todo su falaz imperialista. Pero el día del desarme también se ve que es este grupo de la “sociedad civil” el que pasa la información sobre los depósitos de las armas a la Comisión Internacional de Verificación para que después estos lo pasen a las autoridades francesas. Con esto queda en evidencia que este grupo civil que supuestamente brota mágicamente de los deseos de paz de la población no tiene independencia alguna, y que todos sus movimientos son en base a estos agentes del imperialismo antes mencionados, que no se salen ni un punto de los esquemas impuestos por estos. Que la sociedad vasca ha tenido peso en este desarme es un engaño; la hoja de ruta del desarme y del denominado proceso de paz se diseñó desde el imperialismo y comenzó a aplicarse tras la Conferencia de Aiete, en reuniones entre los agentes del imperialismo y la camarilla de burócratas de ciertos partidos y sindicatos de Euskal Herria. El pueblo vasco no ha diseñado ni ha sido partícipe del desarme, ni siquiera ha tenido la oportunidad de elegir cómo tendría que ser ese supuesto proceso de paz. Al pueblo se le ha presentado una hoja de ruta ESTABLECIDA en la que se le hace ver que es ese el único camino, la única vía posible, y que no puede realizarse nada al margen de eso. Y así ha sido, un proceso de desarme diseñado por agentes del imperialismo expertos en desarmar grupos armados y fortalecer el poder de la clase al que defienden, en el que se lo han impuesto al pueblo y no le han dejado elegir las variantes que pudieran tomarse, dándole la única opción de o colaborar o dejar de molestar y convertirse en “enemigo de la paz y la convivencia.”

Además, estas armas no solo han quedado en manos del imperialismo sino que han acabado en manos del estado francés, ese enemigo del MLNV contra el que ha luchado durante años. A pesar de que han intentado ocultar la entrega de armas que han hecho a este estado a través de mediadores de la sociedad civil y agentes del imperialismo, es evidente que las armas que supuestamente han dejado en manos de Euskal Herria han ido a servir al estado francés, estado que ha oprimido durante siglos la parte norte de Euskal Herria y no ha dudado en reprimir a los militantes del MLNV, además de ser un instrumento de la burguesía para afianzar su poder y reprimir a la clase obrera, como cualquier otro estado burgués. Ese estado al que ellos mismos denominaban como “entorpecedor de la paz” y que ahora les entregan las armas a cambio de nada, legitimándoles completamente como únicos valedores del uso de la violencia.

Como hemos mencionado al comienzo del artículo, no entraremos a valorar ni a hacer balance de las acciones de ETA. Lo que sí valoramos y de forma muy negativa para la lucha revolucionaria que inevitablemente tendrá que librar la clase obrera tarde o temprano, es la forma de claudicación en la que se hace este desarme: a órdenes del imperialismo y sus agentes y por si fuera poco sin conseguir ni siquiera los mínimos puntos reformistas, además de estar rodeado de una parafernalia burguesa en la que el imperialismo quiere imponer su ideología dominante de rechazo de cualquier violencia que no venga del estado y la apuesta de una supuesta sociedad de paz y convivencia, ocultando así la explotación que sufre la clase obrera y negando la lucha de clases. Está más que comprobado a través de las diversas experiencias de desarmes de grupos armados que estos hechos manejados por el imperialismo sirven para reforzar el poder estatal y las fuerzas del imperialismo, además de hacer hincapié en la reconciliación nacional, en lo que ellos denominan “paz y convivencia entre toda la sociedad.” Si el actual gobierno español no es favorable a este desarme no es por los intereses de la clase a la que defiende, sino por su carácter reaccionario y sus ansias de venganza, además de que al estar ETA y el MLNV derrotados tanto militar como ideológicamente el gobierno no se ve obligado a mover ni un ápice. Los intereses de clase que esconde este desarme no hay que buscarlos en si lo apoya un partido político concreto, sino en qué circunstancias se da, qué consecuencias tiene y adónde está dirigido, que como ya hemos mencionado anteriormente lo está a reforzar el aparato estatal burgués y el monopolio de la violencia por parte de este.

Como marxistas-leninistas rechazamos este denominado proceso de paz que no es más que el desarme de un grupo que ha confrontado de forma armada con el Estado, y el fortalecimiento de la paz para los sectores más reaccionarios de la burguesía y para el Estado, para el imperialismo. Somos conscientes, como hemos explicado anteriormente, que mientras la sociedad esté dividida entre clases antagónicas, es decir, entre burgueses y proletarios, no habrá paz y convivencia para toda la sociedad y que tarde o temprano la clase obrera tendrá que hacer uso de la violencia, esa que tanto se desprestigia desde el entorno de este desarme para derrocar el poder de la burguesía e instaurar el socialismo. También tenemos claro que la lucha armada debe de practicarse cuando las condiciones materiales así lo exijan, es decir, cuando el movimiento revolucionario esté en auge y sea inevitable la revolución, y que esa lucha armada debe de encaminarse a que la clase obrera tome el poder e instaure el socialismo. Obviar esta ley general de la revolución y practicar el reformismo armado lleva a tener como objetivo lograr concesiones del estado y negociar con él, y no la toma de poder; el reformismo armado busca las migajas del estado mientras que la lucha revolucionaria plantea acabar con su poder, derrotarlo. Es de reseñar que esta práctica del reformismo armado no siempre asegura esas migajas para el grupo armado negociante, y que a veces estos ni siquiera consiguen sus objetivos reformistas. Es lo que ha sucedido con ETA, un grupo que ha emprendido las negociaciones de su cese armado cuando estaba derrotada, que ha confiado sus migajas en los agentes del imperialismo pero que no ha tenido en cuenta que el estado no tiene ningún interés en negociar con un grupo derrotado, pues este no se guía por lo moral o la “convivencia para la sociedad”, sino por sus intereses de clase.

[i] De Acero, número 7. Informe sobre la situación del Movimiento de Liberación Nacional Vasco y el llamado “proceso de paz” vasco: Enero de 2016

[ii] Comunicado de ETA. 7 de abril de 2017.

[iii] Manual de Materialismo Histórico. Academia de ciencias de la URSS, instituto de filosofía; F.V. Konstantinov; Editorial Grijalbo, 1957

[iv] Manual de Materialismo Histórico. Academia de ciencias de la URSS, instituto de filosofía; F.V. Konstantinov; Editorial Grijalbo, 1957

SOBRE LA REPRESIÓN Y LA NECESIDAD DE UNA ORGANIZACIÓN SOLIDARIA DE CLASE.

A pesar de todas las concepciones erróneas sobre la represión derivada de partidos y grupúsculos que se hacen llamar comunistas, la represión no es más que un elemento esencial de lo que entendemos por estado,  independientemente del tipo de dominación que se vea obligada a usar la burguesía -fascismo o democracia burguesa-. Si defendemos la postura marxista de que el estado es una herramienta de dominación de la clase dominante para defender sus intereses frente a la clase dominada, esta constituye  un elemento esencial del mismo, es una de las innumerables herramientas que la clase dominante tiene para someter a clase dominada. Catalogar la represión como una  característica  única de la dominación fascista supone, en primer lugar, un grave error ideológico que impide realmente tener una táctica y una estrategia acertada. En segundo lugar, aunque sea de manera indirecta, ensalza e idealiza el tipo de dominación democrática burguesa en la que, desde esta perspectiva, no existe la represión, por lo que suponen que existen realmente esas libertades, oponiéndose así a la idea de Lenin de que el partido debe concienciar a  nuestra clase que hasta en la república democrática más progresista. Las libertades solamente son libertades formales, papeles mojados que no existen para nuestra clase, siendo la lucha por el socialismo la única vía para eliminar la explotación del hombre por el hombre.

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Sobre els 4 d’Orereta

El dissabte passat el barri antic d’Iruña s’agitava una vegada més. No són poques les vegades que la part vella de la capital Navarra emergeix al caure la nit, per portar als carrers la resposta front les darreres actuacions policials en Euskal Herria dictaminades per part de la superestructura, en aquest cas la judicial, que sustenta els pilars ideològics de l’Estat espanyol.

La marxa volia denunciar totes elles: la batuda contra els membres de l’afició Indar Gorri, els detinguts empresonats en Altasu, les detencions contra el Moviment pro Amnistia, la repressió al moviment estudiantil al campus de Leioa, els internacionalistes detinguts en solidaritat amb el Kurdistan, el moviment a favor de l’okupació; per tots ells.

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EL REALISMO SOCIALISTA Y LUCHA DE CLASES.

*Este texto trata sobre el realismo socialista en sí, no sobre el arte en general, por lo tanto no pretende hacer una explicación sobre el arte en sí más allá de lo necesario para comprender su relación con el realismo socialista.

Como cualquier fenómeno, el arte necesita de una visión de clase para que sus características puedan ser apreciadas con exactitud. Para empezar tenemos que entender el “arte” como un tipo de manifestación de un grupo de seres sociales en un grado de evolución tal que le permitan suplir todas sus necesidades de subsistencia y que por lo tanto, le permitan desarrollar una manifestación afín a su cultura, creencias, preocupaciones… Este tipo de manifestaciones se erigen y manifiestan en torno a la superestructura. El arte como manifestación es pues, la proyección ideológica del modo de producción de una sociedad determinada y de aquí se extrae pues, que lo que es considerado como arte en un lugar y un momento concretos, en una sociedad y estado concretos, es lo que ese determinado modo de producción proyecta en la superestructura de estos al que se suman las especificidades de la culturas nacionales donde se desarrolla.

El arte pues, como manifestación ideológica, tiene un componente de dominación en mayor o menor medida pues reproduce patrones de la clase que controla la base material de la sociedad. Estos patrones se reproducen de manera inconsciente (como en las demás manifestaciones superestructurales) y son reproducidos por todas las clases de la sociedad, aunque hay que apuntar, que dentro de las pertenecientes a las “explotadas” o los que se posicionan a su lado (que pueden tener una visión más crítica de esta sociedad), se realizan a través de ciertas formas de realismo crítico (cuestión analizada más adelante), no sin por ello dejar de reproducir los patrones de la clase dominante aunque parezca en primera instancia que realmente se está en contra y fuera de estos patrones.

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Sindicalismo y represión: La matanza de los mineros del Lena

Se cumplen 100 años de la revolución bolchevique que demostró para la historia a la clase obrera de todo el mundo que era posible la toma del poder, la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo. A día de hoy los herederos del revisionismo soviético y su adaptación europea, los eurocomunistas, responsables directos de la caída de la URSS y la destrucción del movimiento comunista. Los mismos partidos PCE y PCPE en España que con su línea ideológica, su estrategia y táctica política y su práctica de todos los días traicionan la esencia revolucionaria del marxismo-lenismo desempolvarán las banderas comunistas, escondidas el resto del año, para apropiarse de la experiencia revolucionaria más importante edificada por la clase obrera con fines oportunistas. Más allá de actos folclóricos y cuatro citas mutiladas de Lenin, los revisionistas son incapaces de los sacrificios que exige una revolución y que matanzas como la de los mineros del Lena nos recuerdan, únicamente viven de llevar la revolución en la boca. Sin embargo los comunistas consecuentes, lejos de apropiarnos a nivel propagandístico para lograr el imposible de limpiar su maltrecha imagen, debemos servirnos de la historia del movimiento obrero ruso en un sentido militante para aprender de los errores y los aciertos. Poner los cimientos, hoy de la revolución inevitable del mañana ese es el único homenaje posible a la revolución bolchevique.

 

La revolución bolchevique no es una gesta heroica de Lenin y Stalin, es una gesta de las clases populares que se lanzaron en armas para tomar el poder bajo la dirección de dirigentes ejemplares como Lenin y Stalin por supuesto, pero sin la lucha de mineros como los de Lena hubiera sido imposible alcanzar los triunfos posteriores. La carnicería de 500 obreros, entre asesinados y heridos, en las minas de oro a orillas del río Lena en Siberia cuando el ejército zarista abrió fuego contra los huelguistas nos revela las consecuencias del sindicalismo consecuente y lo que implica la represión para los revolucionarios. Como este ejemplo podríamos escribir sobre cientos, pues la historia de la lucha y las conquistas obreras está repleta de héroes anónimos que antepusieron los interés colectivos a su propia vida: los 5 condenados a muerte tras la huelga general en Chicago por la jornada de 8 horas es motivo para conmemorar el 1 de Mayo como día del trabajador. Las trabajadoras en huelga asesinadas el 8 de marzo de 1908 quemadas vivas en una fábrica textil en Nueva York… etc. Ahora bien, nos centraremos en los acontecimientos del 4 de Abril del Lena por su significado histórico, por las huelgas políticas que desencadenaron y por las enseñanzas que extrajeron los bolcheviques de estos acontecimientos

 

“Las matanzas del Lena rompieron el hielo del silencio, y el río del movimiento popular se puso en marcha. ¡Se puso en marcha!… Todo lo que había de malo y de funesto en el régimen actual, todo lo que martirizaba a la atormentadísima Rusia, todo venía a condensarse en un punto: en los acontecimientos del Lena. Esa es la razón de por qué fueron precisamente las descargas del Lena las que dieron la señal para el movimiento de huelgas y manifestaciones”

Stalin

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La represión y la caza de brujas: en recuerdo de los Rosenberg.

En esta ocasión queremos abordar el tema de la represión a los comunistas desde una perspectiva histórica para posteriormente hablar de nuestra realidad actual. Queremos hacer un homenaje al matrimonio Rosenberg, a Ethel y a Julius, pero a la vez también a esos miles de revolucionarios anónimos que han dejado las comodidades e incluso sus vidas por el sueño de una vida mejor para todos, por la causa más justa de todas, el fin de la explotación del hombre por el hombre.

 

En los años posteriores al fin de la II Guerra Mundial a los imperialistas de medio mundo les empezó a preocupar de forma alarmante el auge del socialismo, el avance soviético, la guerra de Corea y la revolución antiimperialista China. Frente a este avance de la humanidad decidieron comenzar una auténtica caza de brujas para perseguir y acabar con todo lo que pudiera oler a comunismo, cometiendo auténticas barbaridades propias solo de regímenes fascistas, creando el miedo al comunismo y criminalizándolo de forma descarada.

El peor ejemplo de todos fue el de EEUU, con el denominado Macarthismo, que toma el nombre de su principal valedor, el senador norteamericano Joseph McCarthy. Con la excusa de defender la seguridad nacional se cometieron todo tipo de tropelías, censuras de libros, juicios farsa, torturas, encarcelamientos, presiones laborales, un sinfín de actividades lamentables que llevaron a la más grave de todas: el asesinato de Julius y Ethel Rosenberg en 1953.

Julius y Ethel eran un matrimonio humilde de ascendencia judía, se hicieron comunistas en los años 30 y sentían una predilección por la causa republicana española, tanto que en sus últimos momentos, Julius escribió a Ethel una carta firmada con el lema republicano de “No pasarán”. Eran miembros de la juventud comunista.

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